Representantes de la ANEF y de la Federación de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Fefusam) entregaron una carta al delegado presidencial de Ñuble, manifestando su preocupación por los recortes presupuestarios en salud y advirtiendo eventuales efectos en programas de atención primaria.
Desde la organización sostuvieron que la reducción de recursos podría afectar directamente el funcionamiento de distintas prestaciones en la red pública, especialmente en una región como Ñuble, marcada por altos niveles de vulnerabilidad social.
La presidenta regional de Fefusam Ñuble, Corina Merino, indicó que existe una preocupación nacional por las medidas impulsadas desde el Ministerio de Hacienda.
“Manifestamos nuestra profunda preocupación frente al ajuste fiscal impulsado por el Ministerio de Hacienda, el cual contempla una rebaja del 3% en los recursos destinados a la atención primaria, afectando programas esenciales y debilitando más la salud pública”, comentó.
La dirigenta agregó que, pese a que desde el Ministerio de Salud se ha indicado que los recortes no afectarían las atenciones, los antecedentes revisados por la organización muestran impactos concretos en distintas áreas.
“Los antecedentes revisados por Confusam evidencian impactos reales en programas como la universalización, gestión local, infraestructura y funcionamiento de la salud municipal. Como Fefusam Ñuble advertimos con especial preocupación que nuestra región es una de las más pobres, vulnerables y con mayor desempleo del país, por lo que este reajuste afectará directamente a las familias que dependen exclusivamente de la salud pública”, afirmó.
Merino además sostuvo que en Ñuble se proyecta un recorte cercano a los 293 mil millones de pesos en atención primaria, situación que, según indicó, podría afectar prestaciones fundamentales para la comunidad.
“Estos recortes profundizarán aún más las brechas sanitarias, debilitando programas preventivos, salud mental, control de enfermedades crónicas y la capacidad de respuesta de los centros de salud”, expresó.
En ese contexto, Confusam anunció el inicio de un estado de alerta nacional en la atención primaria, además de la entrega formal de una carta de rechazo a las medidas adoptadas por el Gobierno.
“No se afectarán atenciones”
Frente a estas críticas, el seremi de Salud de Ñuble, Jorge Carrillo, aseguró que el ajuste presupuestario no afectará las prestaciones ni el funcionamiento de la red asistencial.
“En ningún caso va a generar una alteración de las atenciones a nuestros usuarios ni a los beneficios que les corresponde. Los funcionamientos en materia de salud van a seguir tal cual como se venían planificados”, sostuvo.
La autoridad explicó que el objetivo del ajuste apunta a mejorar la gestión y eficiencia de los recursos públicos, especialmente en materias relacionadas con licencias médicas, ausentismo y horas extraordinarias.
“Este ajuste presupuestario va enfocado principalmente a la gestión del recurso público. Hemos sido categóricos con respecto a la búsqueda y visualización, por medio de sumarios, de licencias médicas fraudulentas y del mal uso de las horas extraordinarias”, indicó.



