Señor Director:
Al conmemorarse hoy un nuevo aniversario de las Glorias Navales, resulta un ejercicio de profunda justicia y orgullo para la Región del Ñuble volver la mirada a la prensa de la época. En mayo de 1879, días después de la Epopeya de Iquique, las crónicas reflejaron con fidelidad el sentir de la nación. Aquellas páginas no lamentaban la pérdida material de “buques viejos de madera”, sino que ponían el acento en lo verdaderamente imperecedero: el sacrificio de vidas que la jornada había costado en defensa de la Patria.
Aquellos cronistas supieron aquilatar de inmediato que, frente a la desigualdad material, lo que allí emergió fue un triunfo moral absoluto. Un triunfo que tuvo como protagonista principal a un hijo de esta tierra, nacido en Ninhue: el capitán Arturo Prat Chacón. Desde los campos del Ñuble hacia la inmensidad del océano, su figura trazó el estándar de integridad que hoy define a nuestra marina.
Ese mismo espíritu de entrega incondicional es el que custodia hoy la dotación de la Armada de Chile. Por ello, quienes valoramos el peso de la historia y el sentido del deber, hacemos llegar un respetuoso saludo a cada uno de sus integrantes: desde su almirante comandante en jefe hasta el último de sus jóvenes grumetes. Los cargos y las contingencias pasan, pero el ejemplo del héroe de Ninhue permanece inalterable en el alma de la región y del país. Para todos ellos, hoy y siempre:
¡Buen viento y buena mar!
Juan de Dios Videla Caro




