Señor Director:
Las recientes cifras del Instituto Nacional de Estadísticas vuelven a confirmar una desigualdad persistente en el mercado laboral chileno: mientras la desocupación nacional bordea el 9%, el desempleo femenino alcanzó el 10%, evidenciando que las mujeres continúan siendo las más afectadas por la inestabilidad laboral. Detrás de esta cifra no solo existe una brecha económica, sino también una deuda estructural del Estado.
Resulta preocupante que las políticas públicas sigan siendo insuficientes para responder a una realidad que afecta directamente la autonomía y calidad de vida. Normalizar estas cifras implica invisibilizar una problemática social profunda que requiere medidas concretas y sostenidas, más allá de diagnósticos o declaraciones.
Edith Jorquera
Dir. Escuela de Adm. Pública UNIACC



