Señor Director:
El Gobierno ingresó el proyecto de ley miscelánea que, entre otras medidas, propone eliminar el impuesto a la ganancia de capital en transacciones bursátiles, hoy fijado en 10%. Se trata, sin duda, de una señal proinversión que puede aportar mayor dinamismo al mercado de capitales y facilitar que más recursos se canalicen hacia empresas y proyectos productivos.
Sin embargo, su impacto más relevante podría estar en otro ámbito: las personas “de a pie”. A diferencia de años atrás, cuando no existía este impuesto, hoy hay una base creciente de inversionistas individuales que participan del mercado, muchas veces a través de plataformas digitales y con montos más acotados. Para ellos, esta medida no es marginal, pues puede mejorar directamente sus retornos, incentivar el ahorro y hacer más atractivo dar el paso hacia la inversión en la bolsa y, por consecuencia, también en otros lugares.
Así, como vemos diversas iniciativas tanto de autoridades como de empresas que buscan promover la educación financiera y una mayor participación en los mercados, es necesario también avanzar en condiciones que no desincentiven a quienes recién comienzan. Medidas como esta no solo benefician a grandes actores, sino que también pueden ampliar el acceso y la permanencia de pequeños inversionistas en el mercado de capitales.
Impulsar la inversión es clave, y obviamente el objetivo principal en el proyecto. Pero hacerlo ampliando las oportunidades para las personas es, probablemente, su mayor valor.
Claudio Rehbein
Business Developer en Holdo




