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La niña poeta: la historia de Laura Bustos que resurge desde San Carlos

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Hay historias que no desaparecen. Permanecen en silencio, como si el tiempo las hubiese cubierto con una capa de polvo fino, esperando el momento preciso para volver a decir algo. En San Carlos, una de esas voces es la de una niña. Tenía apenas doce años cuando murió, pero alcanzó a escribir más de cien poemas. Su nombre era Laura Bustos Navarrete y su breve paso por el mundo dejó una huella que, más de un siglo después, comienza a ser redescubierta.

El reciente estreno del documental “La niña poeta” vuelve a poner su figura en el centro, no solo como una curiosidad literaria, sino como parte del patrimonio cultural de Ñuble. La obra, de cerca de 30 minutos, fue impulsada por el realizador Sergio Benvenutto junto al escritor Héctor Caro Quilodrán, en un proceso que se extendió por casi tres años y que fue financiado de manera independiente por sus propios creadores.

Pero más que reconstruir una biografía tradicional, el documental opta por otro camino: seguir las huellas de Laura en el territorio que la vio nacer. “Cuando uno se propone hacer un documental acerca de una escritora que vivió hace tanto tiempo, una posibilidad era hacer recreaciones de época. Pero nosotros optamos por recoger la búsqueda de sus huellas en San Carlos y en Ñuble”, explica Benvenutto.

El hallazgo de una voz

Para Héctor Caro, el vínculo con Laura Bustos no nace con el documental, sino mucho antes. Fue en 2012, cuando el Grupo Cultural Entre Ríos de San Carlos le pidió hablar sobre la poeta en un homenaje, que comenzó una investigación que terminaría marcando su trabajo creativo. “Eso significó sumergirme en su vida, en su obra y en su crecimiento como poeta, desde los simples versos infantiles hasta ese formidable poema llamado ‘Lo que se expresa’. Fue todo un descubrimiento y valoré de inmediato su importancia para el patrimonio y la identidad de San Carlos”, recuerda.

A partir de ese momento, Laura Bustos dejó de ser solo un nombre. “Ya no era Chillán la cuna de las grandes personalidades; San Carlos podía aportar con una, aunque fuera una niña, pero una niña poeta”, agrega.

Ese entusiasmo lo llevó incluso a incorporarla como personaje en su novela “Firma con mi nombre”, y a iniciar una búsqueda más profunda por los lugares vinculados a su biografía. Sin embargo, ese primer intento de registro audiovisual se vio interrumpido por la pandemia. El proyecto tomaría un nuevo impulso años después, en un encuentro aparentemente casual.

“Posteriormente me encontré con Sergio Benvenutto en la biblioteca de San Carlos, que estaba trabajando un proyecto sobre personalidades regionales. En ese momento surgió el nombre de Laura Bustos y coincidimos en hacer un documental”, cuenta.

Nacida en 1884, Laura Bustos creció marcada por una salud frágil que la mantuvo alejada de la escolaridad convencional. Su formación se desarrolló en casa, en un entorno íntimo donde los libros y el acompañamiento de su padre fueron fundamentales. En ese espacio surgió una obra sorprendente por su sensibilidad y profundidad, recopilada tras su muerte en el libro “Rimas de Laura Bustos”.

El documental, en ese sentido, no solo reconstruye una figura del pasado, sino que se instala en una pregunta más amplia: qué permanece de ella hoy. “Los resultados son sorprendentes, porque parece que hay algo así como un espíritu que permanece”, agrega.

El proyecto ya inició un recorrido por establecimientos educacionales de Ñuble, donde ha sido exhibido como parte de una itinerancia que busca acercar esta historia a nuevas generaciones. Paralelamente, sus creadores proyectan un lanzamiento en Chillán durante este año.

En el estreno realizado en San Carlos, también estuvo presente el director de Patrimonio Cultural, Claudio Martínez, quien destacó el valor de la obra. “Este documental no solo pone en valor una figura relevante de la cultura y el patrimonio de San Carlos y Ñuble, sino que también visibiliza a una excepcional poeta niña que da prestigio a la región como un territorio con un rico acervo cultural”, señaló.

Más de cien años después de su muerte, la voz de Laura Bustos vuelve a encontrar un espacio. No desde la reconstrucción exacta de su vida, sino desde la persistencia de su poesía y de un territorio que aún la recuerda. Porque hay historias que no necesitan alzar la voz para permanecer. Basta con que alguien vuelva a escucharlas.

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