Con el foco en la prevención y la preparación territorial, Conaf Ñuble y Corma Biobío–Ñuble avanzan en la elaboración de una agenda de trabajo conjunta orientada a enfrentar de mejor manera la próxima temporada de incendios forestales en la región.
La reunión, realizada en la Base Vivero de Álamos en Chillán, permitió establecer una hoja de ruta basada en la coordinación público-privada, que contempla acciones como la generación de cortafuegos, la actualización de planes comunales de prevención y el fortalecimiento del programa Comunidades Preparadas.
Uno de los principales ejes del trabajo será la reducción de biomasa en los bosques, factor clave en la intensidad y propagación de los incendios. En esa línea, se impulsarán medidas para disminuir la acumulación de combustible vegetal tanto en predios forestales como en zonas de interfaz urbano-rural.
El seremi de Agricultura de Ñuble, Juan Luis Enríquez Fuentes, valoró el esfuerzo colaborativo señalando que “estuvimos analizando la sostenibilidad del rubro forestal en la región de Ñuble, sin olvidar que esta actividad en el pasado encabezaba los aportes del PIB de la región. Ahora, con un manejo responsable de los bosques, integrados con la comunidad, tenemos por delante el desafío de trabajar asociadamente para prevenir y disminuir los incendios forestales, el gran problema que enfrenta esta actividad, evitando con ello cuantiosas pérdidas para los pequeños, medianos y grandes productores”.
El director de Conaf Ñuble, Domingo González Zúñiga, indicó que “estamos conscientes de la gran acumulación de biomasa que con el tiempo se ha estado generando en los pisos de los bosques, y parte de los desafíos conjuntos es como vamos a ir abordando la reducción de esa biomasa para que los incendios sean menos voraces y podamos tener mayor facilidad de control de estas emergencias, evitando con ello el daño a nuestros vecinos y pequeños propietarios de la región”.
En tanto, la gerenta de Corma Biobío–Ñuble, Margarita Celis Plá, indicó que “nos hemos reunidos para plantear una agenda de trabajo colaborativa, abordando temas vinculados con la prevención de incendios forestales, así como la reducción de combustibles en los predios forestales, lo cual es una necesidad muy importante para las empresas y los pequeños propietarios, pues la idea es prevenir riesgos y prepararnos de buena forma para la próxima temporada”.
La agenda será un instrumento dinámico que seguirá siendo fortalecida en el curso de los próximos meses, fortaleciendo así la capacidad regional para enfrentar los incendios forestales, priorizando la prevención y el trabajo coordinado entre instituciones públicas, el sector privado y las comunidades.



