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Presencia de visón americano en el sur enciende alerta en Ñuble

Uach

El visón americano es una especie exótica invasora que ha generado preocupación en el sur por los daños que ha causado contra especies nativas y domésticas.

Se trata de un mustélido semi-acuático, proveniente de norteamérica, que fue introducido en la Patagonia en la década del 30 como parte de la incipiente industria peletera que no logró prosperar generando pérdidas económicas, que obligaron a liberar estos animales, lo que desencadenó una progresiva expansión desde el sur hacia el norte del país.

Actualmente son considerados una plaga y sus poblaciones se han concentrado en las regiones de Los Lagos, Los Ríos y La Araucanía. Sin embargo, su rápido avance y la ausencia de un depredador, lleva a expertos a interpretar que su presencia podría haberse extendido presuntamente hasta Ñuble y no se descarta que podría llegar eventualmente a la Región Metropolitana.

Desde el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) aseguraron que aún no hay registros formales de hallazgos de visón americano en la región de Ñuble.

“A la fecha no se han recibido reportes de avistamientos de visón americano en la zona”, afirmó Nelson Alvarado, médico veterinario especialista en fauna silvestre nativa y encargado de Fauna Silvestre del SAG.

Desde la academia advirtieron que este mamífero podría eventualmente migrar a Ñuble, ya que la región cumple con las condiciones naturales que esta requiere, donde los cursos de agua son vitales para su sobrevivencia.

El académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral, Felipe Hernández, explicó que esta especie invasora posee una gran capacidad de adaptación y reproducción, lo que le permite habitar tanto espacios naturales como intervenidos por el ser humano.

Su presencia ha sido nefasta en el mundo rural, ya que causa pérdidas económicas importantes para agricultores, por lo que el SAG ha articulado acciones de control para evitar que las aves de corral sean una presa fácil.

“Depende mucho de cursos de agua, como ríos y humedales, para poder desplazarse. También los utiliza como refugio, donde encuentra alimento y puede reproducirse. Siempre tiene cercanía con este tipo de hábitat. Es un animal capaz de consumir distintos tipos de presas. Puede alimentarse de aves, roedores, pero definitivamente, las aves de corral, es uno de los grandes conflictos que tenemos en la zona centro-sur, lo que ha sido una de las motivaciones del SAG para generar un programa comunitario de control del visón en 2015”, explicó.

En la misma línea, la directora del Centro de Rehabilitación y Educación de Fauna Silvestre ANDES-UdeC, Dra. Paula Aravena, advirtió que se trata de una amenaza significativa para la biodiversidad.

“Es un tremendo problema como invasor por varias causas. Una es el consumo de especies nativas, es un gran consumidor de aves, reptiles, anfibios, micromamíferos. Otra, porque es un transmisor de enfermedades, al ser un mustélido puede contagiarse de enfermedades virales, bacterianas, protozoarias, que pueden ser contagios hacia especies silvestres. Incluso puede trasladar enfermedades desde las especies domésticas, perros, gatos, a la fauna silvestre. Y tercero, porque es un competidor y puede generar competencia con especies nativas por el alimento o por el territorio, es decir, puede desplazar a otros carnívoros, como guiñas, zorros y quiques”, sostuvo.

 

Parecido al Quique

Esta animal podría ser confundido un Quique, que tiene características similares, lo que podría derivar en ataques injustificados frente a una especie nativa protegida en Chile por ley.

“El hecho de que tenga un parecido fenotípico con los mustélidos hace que las personas consideren que algunos de los ataques que los quiques pueden hacer a gallineros o a las viviendas son castigadas a las especies silvestres. Es decir, que la gente piense que algo que es un visón lo haya hecho un quique, lo haya hecho una guiña y arremetan contra las especies silvestres, que sería un tremendo problema, un problema como de imagen de la fauna silvestre”, alertó Paula Aravena.

Para complementar el profesional del SAG precisó las principales diferencias entre estas especies para evitar caer en errores.  “El quique tiene cuerpo alargado y cola corta, con la planta de los pies desnuda y glándulas anales que producen un líquido fétido. Su coloración varía del castaño claro a gris mezclado con negro y se distingue por una franja blanca que va desde la cabeza hasta el cuello. El visón americano, en cambio, es una especie exótica invasora introducida al territorio nacional, catalogada como dañina para el ecosistema chileno y de color castaño oscuro uniforme”, reconoció.

En caso de confirmarse su presencia, el investigador de UACh llamó a anticiparse al problema y replicar en Ñuble las estrategias de control aplicadas en regiones como Los Ríos, Los Lagos y La Araucanía.

“Es importante unificar voluntades y medidas de manejo y control así como lo ha hecho el SAG en Los Ríos, después se expandió a Los Lagos y La Araucanía. Definitivamente, quizá sería un ejemplo a seguir para otras regiones, donde ya sabemos que efectivamente existe presencia confirmada de la especie y poder tomar medidas. (….) El SAG entrega trampas a usuarios para atrapar a visones.  Cuando hablamos de usuarios, nos referimos a personas que, por ejemplo, tengan problemas con ataques. Por ejemplo, si la persona ve a un visón en su campo, en su casa, o al lado de un gallinero, le dará aviso al SAG, para que los funcionarios vayan lo antes posible a hacer manejo animal, como eutanasia en terreno,  para poder sacar el animal del sistema,  porque es ilegal. La idea es poder controlarlo de alguna forma”, sostuvo.

Pese a la ausencia de evidencia, ambos médicos veterinarios coincidieron en que existen reportes informales de avistamientos en sectores de Ñuble. No obstante, estos carecen de respaldo fotográfico o registros verificables.

 “Un colega hace tres años atrás nos contaba que había visto un visón ahí (Ñuble) pero no había una evidencia clara como fotografías u otro tipo de registros que permitan confirmar la presencia. No obstante, eso no quiere decir que el animal no sea capaz de llegar hasta ahí”, dijo Hernández.

Paula Aravena dijo que no existe una evidencia de su presencia, pero sí se ha comentado que habría sido visto por sectores de precordillera y cordillera.

“El visón americano podría entrar eventualmente a la región a través de los cursos de agua y está región tiene todas las posibilidades de recepcionar una especia como esta y hacerla colona. Ellos tienen ecosistemas intervenidos con cursos de agua ríos lagos y laguna. Incluso hay dichos rurales que señalan que ya se ha visto en la precordillera y cordillera, pero nada así documentado con tanta seguridad”, comentó.

Medidas preventivas

Para resguardar las aves de traspatio, el profesional del SAG explicó que el organismo recomienda las mismas medidas que se implementar para evitar ataques de quiques, zorros y otros carnívoros silvestres.

“La principal medida es mantener a las aves de corral en gallineros con cierre perimetral y techo que impidan el ingreso de pequeños mamíferos, utilizando idealmente mallas enterradas en profundidad para evitar que entren excavando. A esto se suma la importancia de mantener limpios y despejados los alrededores del gallinero, evitando apilar madera o cajas en las cercanías, ya que esos lugares sirven de refugio para los depredadores”, detalló.

Finalmente el organismo indicó que ante cualquier avistamiento o sospecha de la presencia de visón americano en la región debe ser informado de inmediato al Servicio Agrícola y Ganadero para activar los protocolos de control correspondientes.

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