El corte de tránsito en calle Isabel Riquelme, en el centro de Chillán, ya genera tensión entre parte del transporte público y usuarios, en medio de opiniones divididas respecto a los recorridos alternativos y, especialmente, las condiciones de seguridad en algunos paraderos provisorios.
La medida, asociada a la intervención de colectores de aguas lluvias en el entorno del mercado municipal, obligará a modificar temporalmente los céntricos recorridos de micros.
El seremi de Transportes, Omar Sandoval, reconoció las inquietudes del gremio, pero subrayó que se trata de una intervención inevitable y dice entender “la preocupación del gremio respecto del corte vial, no obstante, es parte del desarrollo de la comuna, representa progreso y, si bien tiene impacto, a través de estudios técnicos tratamos de que sean los menores posibles”.
La autoridad explicó que los desvíos fueron definidos bajo criterios operativos orientados a mitigar la congestión y mantener la fluidez del transporte público. Entre ellos, destacó que los paraderos provisorios se ubicarán a una distancia máxima de dos cuadras respecto de los puntos originales.
“Esta distancia es necesaria para que los usuarios no se desplacen a zonas tan lejanas a su antigua zona de parada”, indicó Sandoval, agregando que se instruyó reforzar la señalética y que se realizarán ajustes en semáforos en los ejes con mayor flujo vehicular.
Calles oscuras, vueltas largas
Sin embargo, desde parte del gremio de la locomoción colectiva las explicaciones no han sido suficientes.
El dirigente de las líneas no asociadas —10, 8, 14 y Rápidos—, Cleman Carrasco, cuestionó el proceso de diálogo y advirtió problemas ya conocidos en este tipo de intervenciones. “Nos sentimos frustrados, porque hablamos con el seremi, le planteamos nuestros problemas, pero no nos sentimos escuchados”, afirmó.
Carrasco sostuvo que uno de los principales riesgos está en la desinformación de los usuarios. “Esto no se trata solo de cambiar las rutas, sino que es un tema que ya hemos visto antes, cuando se hacen estos trabajos y los pasajeros se confunden y no saben dónde bajarse ni dónde esperar las micros”, indicó.
El dirigente también puso énfasis en la seguridad de los paraderos alternativos, especialmente en horarios nocturnos. “Propusimos una alternativa pensando en el adulto mayor, porque ya a las 6 de la tarde está oscuro y la calle Independencia no está muy bien iluminada y eso es peligroso”, advirtió.
A esto sumó una preocupación económica. “Algunos conductores vivimos del día a día y con lo que nos está costando todo, ya no nos está alcanzando. Las vueltas serán más largas y perderemos usuarios”, agregó.
Una visión distinta entregó el presidente de la Asociación de Taxibuses de Chillán, Humberto Llanos, quien respaldó la medida, destacando que se trata de obras largamente anunciadas.
“Esto es algo que se anunció hace mucho tiempo, por lo de la remodelación del mercado, y afortunadamente ha sido por etapas”, dijo, recordando intervenciones previas en calles como 5 de Abril y Arturo Prat.
Llanos también enfatizó que la actual administración solo está dando continuidad a un proceso previamente definido. “Se nos dio un tiempo para hacer observaciones y aceptamos la propuesta, porque es por la ejecución de obras muy importantes y no podemos decir que no”, dijo.
En la calle, las opiniones también se dividen. Algunos usuarios valoran las obras, pese a las molestias temporales. “Vale la pena la espera porque con las lluvias las calles se inundan, entonces es bueno que hagan ese trabajo”, comentó Iván Wladimir.
Otros advierten efectos inmediatos en su rutina y condiciones de desplazamiento. “A mí me va a perjudicar porque trabajo en calle Maipón y ahora voy a tener que caminar más cuadras, hasta Independencia, que es una calle demasiado oscura”, sostuvo Evelyn Pérez.
Incluso hay quienes aseguran no haber recibido información suficiente. Es el caso de José Castillo, quien afirmó no estar al tanto de los cambios en los recorridos, pese a la difusión anunciada por la autoridad.




