En 2018 se crearon 638 empresas en la región de Ñuble, mediante el régimen simplificado (Tu empresa en un día), de las cuales solo 289 registraban movimientos tributarios en 2024, es decir, la sobrevivencia a seis años fue de 45,3%, según datos abiertos del Servicio de Impuestos Internos, tasa que superó el 39,3% promedio a nivel nacional.
En tanto, en 2019 se crearon 2.326 empresas en Ñuble, mostrando un explosivo aumento de 264% respecto del año anterior. De ese número, 1.125 seguían vivas en 2024, es decir, un 48,4% a cinco años, tasa que se ubicó sobre el promedio nacional de 43,5%.
En 2019 el mayor dinamismo se dio en los rubros comercio (28%) y construcción (16%). Les siguieron transporte (8%), turismo (8%) e industria manufactura (7%).
En 2020 se volvió a verificar un aumento en la constitución de empresas, llegando a 2.618 -alza de 12,5% respecto a 2019-, de las cuales sobrevivían un 48,9% en 2024; mientras que, en 2021 se alcanzó el récord de 3.575 nuevas empresas en la región, lo que representó un incremento de 36,5% respecto a 2020.
En 2020, se mantuvo liderando comercio (33%), construcción (13%) y transporte (10%), pero emergieron con fuerza industria manufacturera (9%) y agricultura (8%), desplazando a turismo al sexto lugar.
En el período 2019-2020 la tendencia favorece a las microempresas, en desmedro de la pequeña y mediana empresa. Para las empresas que registran ventas, más del 70% corresponden a microempresas. Las pequeñas empresas representan alrededor del 25%. Las medianas empresas alrededor del 2%.
En opinión del economista Renato Segura, académico de la Universidad Técnica Federico Santa María, “uno de los factores (de ese aumento) corresponde a la baja barrera que el sistema presenta para constituir nuevas empresas. Este es un factor que los usuarios valoran para poder dar forma a sus proyectos de emprendimiento sin incurrir en costos al momento de la constitución de la empresa”.
“Sin perjuicio de lo anterior -continuó-, transformar a Ñuble como región fue otro factor que se observa con nitidez. En efecto, en el 2018 se constituyeron 1 empresa por cada mil habitantes. En el año 2025 la cifra se elevó a 9 empresas por cada mil habitantes. Un salto notable”.
Similar opinión expresó el presidente regional del Colegio de Contadores y presidente de la Cámara de Comercio de El Carmen, Óscar Labraña, quien apuntó que “la ley ‘Tu empresa en un día’, promulgada durante el gobierno del Presidente Sebastián Piñera, fue un hito que democratizó el acceso al emprendimiento. Antes de esta ley, constituir una empresa era un proceso largo y costoso: requería un abogado, escritura pública en notaría, publicación en el Diario Oficial e inscripción en el Registro de Comercio. Cada paso representaba un gasto significativo que muchas veces desanimaba a los emprendedores. La ley simplificó y desburocratizó el proceso, eliminando barreras de entrada y permitiendo que cualquier persona pudiera crear su empresa de forma rápida y económica. Ese fue, sin duda, uno de los principales impulsores del aumento de constituciones en Ñuble durante esos años”.
Estancamiento
Sin embargo, en 2022 y 2023 se observa una suerte de estancamiento en la constitución de empresas en Ñuble. En 2022 se constituyeron 3.025 empresas, es decir, disminuyeron en 14% respecto a 2021; en tanto, en 2023 se crearon 3.141, lo que mostró un alza de 3,8%.
En 2023 el mayor dinamismo se dio principalmente en el rubro comercio (33%), le siguieron construcción (12%), industria manufactura (9%), turismo (9%) y transporte (8%). Agricultura tuvo una menor importancia relativa con el 6%.
Consultado sobre dicho estancamiento, Renato Segura manifestó que “en 2022 y 2023 la política pública apuntaba al decrecimiento económico. Esto genera un ambiente muy hostil para los inversionistas y/o emprendedores. Frente a la falta de medidas procrecimiento, prefieren cuidar sus recursos o llevárselos a países con reglas más claras”.
De igual manera, Óscar Labraña postuló que “este estancamiento responde directamente al contexto macroeconómico nacional. Los años 2022 y 2023 fueron de bajo crecimiento económico a nivel país (y a la fecha las cifras siguen siendo desalentadoras), lo que se tradujo en menor dinamismo para las pequeñas empresas. En un escenario de estancamiento es mucho más difícil generar negocios permanentes, proyectar a mediano plazo y mantener competitividad. Cuando la economía nacional se enfría, las pymes —que son las más sensibles— reducen su intención de emprender o expandirse”.
Sobrevida
En cuanto a la sobrevida de las empresas de Ñuble, superior al promedio nacional, el académico de la Universidad Federico Santa María apuntó a la importancia de la creación de la región. “La energía que liberó la creación de la región de Ñuble es, en mi opinión, la principal razón en el comportamiento de sobrevida de las empresas. Es por ello que, en nuestro caso, las acciones que pueda tomar la política pública en materia de desarrollo económico del territorio tendrán un impacto mayor que en otras regiones. Pero para ello, debemos abandonar la lógica de un territorio rezagado, lo cual solo contribuye a disipar la energía en subsidios y/o en los intermediarios”, expresó.
Asimismo, el timonel regional de los contadores indicó que, “lo atribuyo principalmente al nacimiento de la Región de Ñuble. Recordemos que la ley 21.033 entró en plena vigencia el 6 de septiembre de 2018. A partir de esa fecha, muchos emprendedores y empresarios que antes constituían sus empresas en Concepción (Región del Biobío) comenzaron a hacerlo en Ñuble”.
Labraña agregó que “la creación de la nueva región generó expectativas de desarrollo, atrajo inversión pública y privada, y abrió oportunidades concretas: pavimentación de caminos, construcción de infraestructura, eventos culturales, servicios de alimentación y un mayor flujo de personas. Todo ello benefició directamente a las pymes locales, especialmente a las de artesanía, turismo rural y servicios, permitiendo una mayor tasa de sobrevida que el promedio nacional”.
Mortalidad
Desde la perspectiva de la mortalidad de empresas, el dirigente gremial de El Carmen identifica tres factores principales, tanto en Ñuble como a nivel nacional: “Por un lado, la falta de planificación estratégica inicial. Muchas empresas nacen sin definir claramente qué problema del mercado van a resolver y cómo lo harán de manera sostenible”, planteó.
En segundo lugar, mencionó “la ausencia de evaluación económica, sobre todo, en emprendedores y pymes que inician su actividad sin estudios formales ni experiencia previa (muchos heredan o detectan una oportunidad por habilidad personal), se omite el análisis de rentabilidad. Una buena idea no basta; debe demostrarse que el proyecto es económicamente viable”.
Y finalmente, Labraña se refirió a “factores externos de gran impacto: Los años del estallido social y la pandemia del Covid-19 distorsionaron fuertemente la economía. Obligaron al cierre de muchas empresas tradicionales, aunque al mismo tiempo impulsaron el surgimiento de nuevos negocios en tecnología e internet”.
En el caso particular de la región de Ñuble, el académico Renato Segura explicó que “son varios los factores. Los requerimientos de capital de trabajo asfixian a las microempresas, las cuales tienden a acortar su ciclo de vida. La permisología influye como barrera de puesta en marcha de las unidades económicas, las que, por su tamaño, no están en condiciones de esperar los largos trámites que impone la ley. Finalmente, los ciclos económicos que complican el acceso al financiamiento y/o reducen drásticamente la demanda”.
“Sin perjuicio de lo anterior -continuó el docente-, es sorprendente la energía que mantiene la Región de Ñuble en materia de constitución de nuevas empresas, lo que abre el optimismo que en algún momento el territorio saldrá de sus magros indicadores sociales y económicos”.
En ese sentido, sostuvo que la mortalidad “es un proceso natural en todo sistema empresarial. Lo complejo es que también se deprima la tasa de creación de nuevas empresas, lo cual afortunadamente en Ñuble no ocurre. Esto revela un fenómeno natural de nacimiento y muerte de unidades económicas”.
“No es un dato anormal -complementó Óscar Labraña-. Según datos de la OCDE, en promedio el 80% de las empresas sobrevive el primer año, y entre el 50% y 60% llega a los cinco años”.
¿Qué implicancias tienen estas tasas de sobrevida? En opinión de Labraña, “la principal implicancia es que el espíritu emprendedor sigue siendo muy fuerte en Ñuble. La mayoría de quienes hoy vivimos de nuestras propias empresas hemos cerrado al menos una en el camino. Cada cierre es una experiencia de aprendizaje valiosa: nos enseña a lidiar con la compleja legislación tributaria, laboral, sanitaria y municipal. Sin embargo, también revela que el excesivo marco regulatorio y las trabas burocráticas que imponen el Estado y las municipalidades limitan el desarrollo libre de las pymes, reduciendo su capacidad de generar riqueza y de contratar más y mejor mano de obra”.
Empujar dinamismo empresarial
¿De qué manera se puede estimular la creación de nuevas empresas y que éstas superen el umbral de los cinco años de vida? Aunque no hay una sola receta, existe coincidencia en algunos aspectos.
Para Renato Segura, la clave es “inversión, inversión e inversión. En un ambiente de atracción de inversiones, se genera una actividad económica virtuosa en el territorio. No tanto por las grandes empresas que se crean, sino por las expectativas favorables que se generan en el sector servicios. Más inversión, genera mejores salarios, mayor demanda de bienes y servicios, mayor recaudación de impuestos indirectos, mayor disponibilidad de recursos para infraestructura pública, mejor calidad de vida para la población”.
Para Óscar Labraña, “primero, debemos aceptar que toda empresa tiene una fecha de expiración; lo importante es que esa vida sea lo más larga y productiva posible. Para lograrlo se requiere: Planificación y organización desde el día uno, respetando la ley y anticipando escenarios.; evaluación permanente del mercado y disposición a reinventarse cuando la solución que ofrecemos se vuelve obsoleta; y menos burocracia y más facilidades reales para emprender y crecer”.
En opinión del empresario y contador, “en el ‘océano económico’ actual, quien quiere sobrevivir no puede quedarse quieto, debe moverse con agilidad y estar dispuesto a reinventarse constantemente. Esa es la clave para que las pymes de Ñuble no solo nazcan, sino que también perduren y contribuyan al desarrollo regional”.
Estado “facilitador”
Manuel Cofré, seremi de Economía de Ñuble, subrayó que “la región posee un dinamismo y una resiliencia admirable. En esta línea, nuestro mandato es claro: trabajar por el crecimiento económico, la generación de empleos y el bienestar de las familias ñublensinas, mediante un Estado facilitador y orientado a resultados”.
La autoridad afirmó que “hemos observado con atención el comportamiento de las MiPymes regionales, las cuales han enfrentado complejos escenarios que, lamentablemente, han derivado en el cese o congelamiento de sus actividades. Esto responde, en gran medida, a políticas que no lograron fomentar o sostener su crecimiento con eficacia. Es por eso que, para el buen desarrollo de los emprendimientos, se requiere crecimiento económico sostenido y con certezas jurídicas, las que generan un círculo virtuoso. Además, hacer eficiente la tramitación, hecho en el que como Ministerio nos encontramos impulsando acciones concretas, como la Patente Ágil, que reduce tiempos y facilita procesos”.
“No obstante -añadió Cofré-, para asegurar la llegada de nuevas inversiones, debemos reconocer y cerrar brechas estructurales en sectores como el energético. Potenciar el desarrollo regional implica fortalecer los ecosistemas productivos y generar encadenamientos económicos que impacten directamente en el empleo y la innovación. Todo esto, con un sólido anclaje territorial y un diálogo permanente con autoridades locales, gremios y actores productivos”.




