Señor Director:
A quién no le ha sucedido que a veces estamos a punto de emprender un viaje, un proyecto una empresa cuando sucede algo imprevisto que nos hace “quedar con los crespos hechos”. Por fuerza mayor, a veces, no se puede emprender una idea como se pensaba.
Le sucedió a Piñera cuando le tocó enfrentar un terremoto y luego una pandemia. Había que ponerle el hombro primero a la emergencia. Al actual gobierno recién asumido, le está ocurriendo algo peor cuales son las consecuencias de una guerra entre parte de oriente y occidente.
Chile, al igual que al resto de los países del mundo, está sufriendo los efectos de esta guerra que está elevando los precios de los combustibles y el valor o alza del transporte de los alimentos y los servicios derivados de tales aumentos de precios.
No tenemos claro sobre las causas de este conflicto ni tampoco en que va a desembarcar, pero como nación vulnerable debemos actuar con mesura y responsabilidad para minorar en parte las consecuencias de este conflicto internacional. Hay que apretarse los el cinturón y no caer en lujos ni derroches que a la larga aumentan el problema.
Vemos atónitos como, por un lado estamos siendo testigos de una guerra que no nos incumbe, pero que nos afecta y por otra parte, el deterioro del planeta debido al calentamiento global.
Héctor Alfonso Mora García




