Una denuncia por una presunta entrega irregular de licencias de conducir presentó la municipalidad de Chillán.
De acuerdo con los primeros antecedentes, al menos cinco funcionarios municipales estarían supuestamente involucrados en esta eventual irregularidad, que habría sido detectada y expuesta por la directora de Tránsito.
El alcalde Camilo Benavente confirmó que, junto a la directora del área, se solicitó una investigación para esclarecer los hechos y determinar si estos podrían constituir un delito.
“Nosotros entregamos la información a la Fiscalía, para hacernos parte de esta denuncia y para que se investigue eventualmente algún delito u objeto de mayor gravedad. Ahora, nosotros tenemos antecedentes, por lo menos en lo personal, solamente de la denuncia. Lo importante es que la Fiscalía investigue todo lo que tenga que investigar. Cosas como esta no pueden ocurrir. La Municipalidad, a la menor irregularidad que ocurra, tenemos que ser súper acuciosos y sumamente delicados con asuntos como este. (…)Vamos a ver si efectivamente hay antecedentes para que la Fiscalía vaya a formalizar”, dijo.
Desde la fiscalía regional de Ñuble confirmaron a La Discusión el ingreso de la denuncia y comunicaron que ahora se encuentra en etapa de investigación, por lo que de momento no es posible entregar mayor antecedentes.
La Discusión, también, contactó a la dirección de Tránsito para realizar consultas sobre el tema, pero al cierre de esta edición, no fue posible concretar una entrevista.
Preocupación en el concejo municipal
Los concejales calificaron como graves las presuntas irregularidades y llamaron a desarrollar las indagatorias necesarias para esclarecer los hechos y establecer eventuales responsabilidades.
El concejal Rodrigo Ramírez advirtió que se trata de un caso delicado, considerando que la entrega de licencias de conducir está directamente vinculada a la seguridad vial y la confianza en las instituciones públicas.
“Si estos hechos llegasen a confirmarse, se deben investigar y sancionar con todo el rigor de la ley, sin excepciones, aquí no puede haber espacio para la corrupción ni para malas prácticas que pongan en riesgo a la comunidad”, enfatizó.
En este contexto, el edil consideró pertinente reforzar los mecanismos de control en la tramitación de los permisos, para evitar prácticas cuestionables en el futuro.
“Es fundamental fortalecer los mecanismos de control y fiscalización interna, porque muchas veces estas situaciones se generan por debilidades en los sistemas o falta de supervisión. La ciudadanía exige transparencia y nuestro deber es garantizar procesos claros, justos y seguros para todos”, advirtió.
Para la concejala, Débora Fernández, este caso debe ser abordado con total transparencia y rigor.
“Primero, es fundamental respaldar que los antecedentes hayan sido puestos a disposición del Ministerio Público, ya que corresponde sean las instituciones competentes las que investiguen y determinen eventuales responsabilidades. En esta etapa, debemos ser prudentes y respetar el debido proceso, evitando juicios anticipados”, manifestó.
Al igual que su par, la autoridad coincidió que estas situaciones dejan entrever la necesidad mejorar los sistemas de control para evitar acciones que puedan socavar la probidad administrativa.
“Más allá de las responsabilidades individuales que puedan establecerse, este caso pone en evidencia la necesidad de revisar y fortalecer los mecanismos de control interno dentro de la Dirección de Tránsito. La confianza de la ciudadanía en las instituciones públicas se construye sobre la base de la probidad, y cualquier irregularidad afecta directamente esa confianza”, dijo.
“Como autoridad, creo que es nuestro deber impulsar medidas concretas, tales como auditorías internas, modernización de los sistemas de otorgamiento de licencias y mayor fiscalización”, añadió.




