Señor Director:
Me dirijo a usted para expresar mi profunda preocupación por la creciente tala de árboles en la ciudad de Chillán y la aparente falta de reforestación en nuestras calles y espacios públicos. Los árboles no solo embellecen la ciudad, sino que cumplen funciones vitales para la calidad del aire, la regulación de temperatura, la protección de la biodiversidad y el bienestar de quienes vivimos aquí.
Lamentablemente, es evidente que mientras se cortan árboles viejos o en riesgo, no se implementan programas consistentes para plantar nuevos, lo que genera un déficit ambiental que afecta tanto a la salud de los ciudadanos como al equilibrio ecológico de la zona. Esta situación requiere la atención inmediata de las autoridades municipales y de la comunidad, fomentando políticas de manejo sostenible y programas de reforestación que aseguren que cada árbol removido sea reemplazado por uno nuevo.
Es urgente que Chillán no solo preserve los árboles existentes, sino que también se comprometa activamente con la plantación de nuevos ejemplares, involucrando a la ciudadanía en el cuidado y mantenimiento de nuestra flora urbana. La ciudad que queremos debe ser verde, saludable y sostenible para las futuras generaciones.
Pablo Jara Vargas



