Cada 4 de marzo de conmemora el Día Mundial de la Concientización sobre el VPH. Este virus pertenece a la familia de los paillomaviridae, cuyo genoma de tipo ADN se encuentra sin envoltura que requieren de células para poder sobrevivir, por tanto, son dependientes de una célula huésped viva y metabólicamente activa, explicó la docente del Departamento de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Concepción, matrona Luna Orellana Gaete.
Se transmite, principalmente, a través del contacto sexual, sin importar si es oral, vaginal u anal. Además, puede transmitirse por el contacto entre mucosas e, incluso, piel con piel, razón por la que es reconocido por causar verrugas. Sin embargo, existen algunos tipos, denominados como “de alto riego” u “oncogénico”, “que tienen un alto potencial de producir cambios en los tejidos si la infección se mantiene de manera persistente, pudiendo llegar a desarrollar cuadros de precáncer o cáncer”, detalló Orellana.
Entre los cánceres asociados a este virus destacan el cervicouterino, de pene, anal, de vagina, orofaríngeo y más.
El VPH es el responsable de cerca del 99% de los casos de cáncer cervicouterino en el mundo. “De una enfermedad oncogénica pasamos a comprenderla como una infecciosa que impide que la célula muera por sus mecanismos naturales, a la vez que induce una mayor división celular, aumentando en número”, identificó Orellana.
Síntomas y diagnóstico
“La mayor parte del tiempo, la infección por VPH es asintomática, por lo que una persona puede tenerlo y transmitirlo sin saberlo, pudiendo sobrevivir por muchos años en el organismo” aclaró la especialista.
Recomendó consultar a especialistas en caso de aparición de verrugas, agrupaciones de bultos alargados (similares a una coliflor) o cualquier lesión similar en la vulva, vagina, cuello uterino, pene, escroto, ano o boca. También en caso de presentar sangrado anormal, fuera del periodo menstrual o después de relaciones sexuales, dolor pélvico o flujo vaginal inusual.
En población adulta, por medio del examen del Papanicolau (PAP) se puede encontrar la presencia de este virus. Teniendo los chequeos al día, es más fácil su identificación y con ello se puede obtener diagnóstico y tratamiento prontamente.
Vacuna y otras formas de prevención
Los principales métodos de prevención son el uso de métodos de barrera y la adopción de hábitos saludables. Entre los métodos de barrera destacan los condones externos para pene, internos para vagina, barreras y dediles, que bien utilizados disminuyen la posibilidad de transmisión de virus, incluidos el VPH y el VIH.
Hábitos saludables en la vida, como un sistema inmune fortalecido, ayudarán a eliminar naturalmente el VPH durante el primer año de la infección, informó la Asociación Chilena de Protección de la Familia (Aprofa). Para esto, recomiendan llevar una dieta equilibrada, realizar actividad física frecuente, evitar el tabaquismo y reducir el estrés.
A ello se suma la administración de una vacuna, que en nuestro país se administra gratuitamente a niños y niñas de 4° básico desde 2024. Esto ocurre directamente en sus establecimientos educacionales, pero pueden acudir a su Cesfam o vacunatorios en convenio en caso de no recibirla directamente por algún inconveniente.
Esta vacuna “protege contra los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres de cuello uterino, ano, vagina, vulva, pene y garganta, así como los tipos que causan la mayoría de las verrugas genitales”, identificó Orellana. Se aplica en menores de esta edad porque es mucho más eficaz cuando se administra antes de que la persona inicie su vida sexual y se exponga al virus. Además, la respuesta inmunológica a la vacuna es más fuerte.
Las personas que no estén en este grupo objetivo y deseen vacunarse, pueden optar por la compra particular del preparado. Eso sí, esta vacuna es preventiva, no cura la infección por VPH ya adquirida.
¿Los hombres son afectados por este virus?
“Aunque el cáncer de cuello uterino es el más conocido, el VPH también afecta gravemente a los hombres. Pueden contraerlo y transmitirlo a sus parejas. Los tipos de bajo riesgo causan verrugas genitales. Los tipos de alto riesgo pueden causar cáncer de pene, cáncer de ano y cáncer orofaríngeo”, afirmó la docente, quien compartió que los casos de cáncer orofaríngeo por VPH han ido en aumento en los hombres.
Para Orellana lo fundamental es terminar con el estigma. “Hay que desmitificar y eliminar la culpa o el estigma asociado al VPH. Contraer VPH no es un indicador de promiscuidad; es simplemente un riesgo normal y esperado de tener una vida sexual activa. La inmensa mayoría de las infecciones son transitorias y no causarán daño. La clave no es vivir con miedo a contraerlo, sino enfocarse en la prevención secundaria: los chequeos de salud regulares para detectar cualquier anomalía a tiempo”, cerró




