Señor Director:
Con la llegada del presidente electo José Antonio Kast a La Moneda el 11 de marzo, Chile se encamina hacia un giro proempresarial en su política fiscal. Las reformas tributarias anunciadas buscan reactivar la economía, atraer inversión y fortalecer el crecimiento en un escenario de recuperación e inflación en proceso de estabilización.
Una de las medidas más relevantes es la reducción del impuesto corporativo del 27% al 23%, con la posibilidad de llegar al 20% para empresas que contraten trabajadores en riesgo. Esto liberaría recursos para reinversión, innovación y expansión, beneficiando especialmente a sectores como la minería y la construcción. A ello se suma la eliminación del impuesto a las ganancias de capital en transacciones bursátiles de bajo monto, lo que podría dinamizar el mercado de capitales e incentivar la participación de inversionistas minoristas.
La modernización administrativa mediante digitalización y menor burocracia podría mejorar significativamente el entorno para hacer negocios. No obstante, los desafíos fiscales persisten. El aumento de la deuda pública y la necesidad de ajustar el gasto exigen gradualidad y acuerdos políticos amplios para evitar diluciones que frenen el impacto de estas reformas.
Felipe Oelcekrs
Director Ingeniería Comercial UNAB




