Tras una semana de intensas labores de combate, este domingo concluyeron las faenas de control del incendio forestal que afectó a la Reserva Ñuble, en el sector cordillerano conocido como “Las Águilas”. El fuego, que se originó producto de la caída de un rayo, consumió un total de 3,99 hectáreas, una cifra considerada menor dada la complejidad del terreno y las condiciones del entorno.
Se trata de un lugar de escaso o nulo tránsito de turistas y de difícil acceso, donde se consumieron especies arbóreas como Ñirre, Roble, Coihue, Herbácea, entre otras.
“Era un territorio aislado del interior de la reserva, con quebrada abrupta, con sumamente complejo topográficamente, lo cual era imposible atacarlo solamente por vía aérea, por ende había que tener si o si brigadas terrestres para hacer la línea de contención. Eso se evaluó, se llevó al equipo técnico arriba, luego se llevó a la helitransportada y gracias al trabajo del equipo de respuestas de Conaf, tan solo se quemaron 3.99 hectáreas, lo que representa un número muy menor de afectación”, detalló el director regional de Corporación Nacional Forestal, Juan Salvador Ramírez.
Pese a tratarse de una zona de paso habitual de fauna nativa como huemules, pumas y otras especies , los recorridos realizados por los brigadistas descartaron la existencia de animales afectados por el siniestro.
“Los brigadistas declararon que no había ningún vestigio de ninguna fauna afectada. Recuerde usted, cuando damos el total de afectación, el brigadista recorre toda la área quemada”, comentó.
Las autoridades destacaron que la estrategia conjunta entre Conaf, Bomberos y el municipio, sumada a condiciones climáticas favorables es decir sin altas temperaturas ni vientos intenso, permitió un control oportuno de las llamas.
“En este caso, esos días particularmente, el viento era favorable para hacer un control rápido en esta materia, porque, por ejemplo, si hubiésemos tenido ráfagas de viento de 40 a 70 kilómetros por hora, que ocurrieron el día 13 y 14 de enero de este año en Ñuble, claramente ese incendio, que fue controlado en las 3.99 hectáreas, perfectamente se hubieran afectado 500 hasta 1000 hectáreas sin ningún problema”, enfatizó.
Los incendios de cordillera “representan una mayor logística y dificultad, sin diferenciar los incendios que están acá en el valle y en la zona de interfaz, que también son complejos. Hemos visto acá que rápidamente, por ejemplo, en zonas de interfaz, tenemos incendios que en un par de minutos se declara alerta roja porque están amenazando viviendas y la vida de las personas, si bien eso no ocurrió en la Reserva Ñuble, no hay afectación a infraestructura ni a personas, por ser una área protegida, requiere efectivamente la preocupación y ocupación en la materia del combate, entonces, comparar un incendio de cordillera o un incendio de valle en grado de dificultad, ambos tienen complicaciones”, añadió.
En el balance regional de la temporada, Conaf informó que a la fecha se registran 372 incendios forestales en Ñuble, cerca de 30 más que el año pasado, con una superficie total afectada de 10.657 hectáreas, casi el doble de lo registrado a igual período de la temporada anterior.
“Este año ha existido más incendios, más afectación, pero son menores los incendios los que han pasado las grandes superficies de hectáreas. O sea, al hacer un cuadro comparativo de los incendios que han superado las 5 hectáreas, estamos hablando de un número de 10 a 15 incendios, todo el resto ha sido apagado bajo esa cantidad, lo que representa una alta capacidad de coordinación de todo el equipo de respuesta. Hablo de bomberos de Chile, el apoyo constante de Carabineros, los municipios”, destacó el profesional.
Pese a lo anterior, las labores de emergencia, destacó, lograron mantener bajo resguardo grandes extensiones de terreno. “Claramente estamos hablando que se salvó en Ñuble más de 100.000 hectáreas de lo que va la temporada y particularmente que se quemaron lamentablemente como 300 viviendas. Estamos hablando que se salvaron más de 3.000 solamente en esa semana compleja del 14 de enero. Para qué hablar de todo el año, donde claramente llevamos más de 5.000, 7.000 viviendas protegidas, gracias a los equipos de respuesta”, añadió.
A través del tiempo, la inyección de recursos a permitido mejorar la respuesta de los equipos de emergencia. “La capacidad hoy día de respuesta del Estado ha sido fabulosa, pasamos de 3 años atrás de 50.000 millones de pesos, hoy día a 160.000 millones de pesos, aumentamos las brigadas en temas de prevención, como también la actividad en temas de combate”, destacó.
Finalmente, Ramírez subrayó la necesidad de avanzar en un cambio cultural respecto al uso del fuego y las herramientas en periodos de restricción, advirtiendo además un aumento de incendios provocados por rayos.
“La tarea primero, es el cambio cultural que tenemos que hacer como sociedad. Hoy día la gente no entiende el uso de herramientas, o el uso del fuego, en fechas que no corresponden cuando está restringido. (…) Nosotros en Ñuble tenemos solo 80% de incendios negligentes y más del 95% son de causa humana. (…) Este año, como nunca, tuvimos más o menos más de 15 incendios de rayos. Siempre teníamos uno o dos al año, hoy día no. Hoy día tuvimos, en el valle, y también en la cordillera, o sea, hubo incendios en Coelemu producto un rayo, en Quillón en Pinto y San Fabián. Entonces, también hoy día es otra condicionante que no hemos visto en el último 5 años”, explicó.



