Con el repunte de febrero los destinos turísticos de Ñuble cerraron la temporada estival, luego de la fuerte baja en las tasas de ocupación que se registró en enero, debido principalmente al efecto de los incendios forestales.
Según informó la Subsecretaría de Turismo, la tasa de ocupación promedio de habitaciones en Quillón, durante la semana del 9 al 14 de febrero de 2026, alcanzó un 42,0%, lo que representó un alza de 3,7 puntos respecto a igual periodo de 2025 (38,3%). Asimismo, reveló una importante recuperación si se compara con la semana del 19 al 24 de enero de 2026, en que la tasa se ubicó en 7,6%, la más baja del país.
En Cobquecura, en tanto, la tasa de ocupabilidad promedió un 41,1%, lo que representó una disminución de 19,5 puntos respecto a febrero de 2025 (60,7%), pero, por otro lado, mostró un aumento en comparación con enero de 2026, cuando llegó a 16,6%.
En el caso de Valle Las Trancas-Termas de Chillán, se registró una ocupación de 49,0%, anotando una caída de 6,8 puntos respecto a la medición de febrero del año pasado (55,8%). No obstante, se observó un mejor desempeño que en enero de 2026, cuando la tasa promedió 22,4%.
Finalmente, en Chillán-Chillán Viejo la tasa de ocupación alcanzó un promedio de 58,7%, exhibiendo una contracción de 2,5 puntos en 12 meses. Al igual que en los demás destinos, febrero registró un mejor desempeño que el primer mes del año, ya que superó la tasa de 57,5% que promedió la semana del 19 al 24 de enero de 2026.
Cobquecura
Francisco Maldonado, presidente de la Cámara de Comercio y Turismo de Cobquecura, reconoció que los números de febrero les permiten cerrar la temporada con más tranquilidad. “Definitivamente, se salvó el verano”, expresó.
“El resultado fue un poco menor al de otros veranos considerados buenos; el problema de los incendios generó bastante preocupación entre los empresarios, porque recordábamos lo que ocurrió en años anteriores con los incendios, en que la gente se fue y no volvió más; en cambio, este año no fue así, lo que tal vez tuvo que ver con que estábamos lejos de los focos. Así es que no fue un excelente verano, pero considerando todo lo que pasó, estuvo bueno”, resumió el dirigente.
Si bien febrero fue bastante mejor que enero, Maldonado acotó que tradicionalmente febrero genera mayores flujos de visitantes, “porque los turistas comienzan a llegar a partir del 15 de enero”.
“Este verano tuvimos un intenso movimiento en el comercio y los restaurantes, mejor que en otros años, pero las pernoctaciones efectivamente bajaron un poco. También vemos que la gente se hospeda por menos días que antes, aunque el público se va renovando”, complementó.
Por otro lado, reiteró su preocupación por los altos niveles de informalidad en la comuna, “que nosotros estimamos que representa cerca del 50% de la oferta de camas, lo que es muy alto, representa una competencia desleal, no brinda garantías de seguridad a los turistas y distorsiona las estadísticas”.
Pernoctaciones
El mal desempeño de enero fue confirmado por la Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT), que publicó este lunes el INE, según la cual, las pernoctaciones en los establecimientos de alojamiento de Ñuble totalizaron 41.864, lo que representó una caída de 5,1% respecto a enero de 2025.




