Señor Director:
El 25/02, se fugaron dos reos de alta peligrosidad desde la Penitenciaria en la capital, ambos con largas condenas y “muy peligrosos”. Los internos” salieron tranquilamente por la puerta principal, sin embargo siempre estuvieron “rigurosamente vigilados” por cámaras de vigilancia de alta resolución y por funcionarios en todas las puertas (5) en las que tuvieron que traspasar dónde fueron debidamente controlados.
Está situación aún que es escandaloso es más común de lo que nos imaginamos. Las cámaras son herramientas muy usadas y útiles en la seguridad, sobre todo en la prevención de delitos o como en este caso detectar en tiempo real, como los reos se burlan de la seguridad en una Cárcel del alta Seguridad, a la vista de expertos en Seguridad como son los funcionarios de Gendarmería. El Factor humano.
Ningún sistema de seguridad es infalible, lo que lo hace más inviolable o más seguro es la responsabilidad y seriedad de los encargados de controlar el sistema y chequear, que el protocolo se cumpla.
Una de las fortalezas de los sistemas de seguridad, tiene que ver con el severo control interno de los “contralores de los sistemas” son ellos los que tienen la llave para que todo funcione y por cierto para que la seguridad mantenga o se fortalezca, más allá de que existan cámaras, muros, alambradas, o distintos tipos de alarmas.
Oscar Carpenter V.
Administrador Público


