Luego de tres períodos en la Cámara -con una pausa intermedia-, el diputado por Ñuble, Frank Sauerbaum (RN), prepara su salida del Congreso este 11 de marzo.
En esta entrevista repasa los hitos legislativos que reivindica, formula un duro diagnóstico económico y proyecta su futuro rol en el gobierno de José Antonio Kast, insistiendo en que la experiencia será clave para enfrentar un escenario fiscal, social y político exigente.
-El 11 de marzo deja la Cámara tras tres períodos. ¿Con qué sensación cierra este ciclo y cuál cree que fue su principal aporte legislativo?
-El último período legislativo estuvo marcado por los temores de los chilenos ante la delincuencia. Por lo tanto, presentamos una serie de iniciativas que tienen que ver, básicamente, con delitos importados que no están debidamente tipificados, como el sicariato, la extorsión y el secuestro. También respecto del ingreso clandestino a Chile, que no está debidamente tipificado, presentamos una norma que está pronto a ser aprobada, y una serie de otros proyectos. Pero también hubo cosas muy significativas, como el rol que tuvimos en la aprobación de la reforma de pensiones, que fue muy polémica, pero que a mí me enorgullece haber promovido, y espero que deje una huella, sobre todo en los que más lo necesitan. Además, haber sido uno de los precursores de la Región de Ñuble y, en este último período, aprobar proyectos que van a traer la posibilidad de que Ñuble tenga más energía para crecer. También presentamos normas que protegen a los agricultores. Eso es lo que más me deja satisfecho: que se hicieron cosas concretas, junto con el trabajo territorial en reconstrucción y vivienda. Calculamos que fuimos capaces de organizar comités y llevar adelante una política sistemática de acceso a la vivienda que ayudó a casi nueve mil familias en la región.
-Usted integró y presidió la Comisión de Hacienda en momentos de alta tensión fiscal. ¿Cuál es su evaluación del manejo económico de los últimos años y qué riesgos observa para el próximo gobierno?
-El gobierno del Presidente Boric cometió un error inicial que fue despreciar el crecimiento económico, el emprendimiento y la generación de puestos de trabajo. Por eso hoy tenemos alrededor de 900 mil cesantes y un crecimiento promedio bajo. Vamos a enfrentar cifras muy complejas: un déficit de balance estructural que llega al 3,6%, cuando se había proyectado que sería del 1,1%. Es decir, tres veces el déficit comprometido. Aquí hubo una irresponsabilidad en el gasto permanentemente al alza, sin tener los recursos para financiarlo. Hubo errores reiterados en la proyección de ingresos durante tres años y eso hizo que hoy tengamos un nivel de deuda que se va ampliando. Este año se pagarán miles de millones de dólares en intereses, recursos que podrían haberse ocupado en resolver problemas sociales. El presidente Kast va a enfrentar una situación económica muy compleja, pero tenemos la fe de que a través de la reactivación, incentivos adecuados y un recorte fiscal responsable, se podrá ordenar las cuentas en el mediano plazo.
-Chile enfrenta estrechez fiscal, bajo crecimiento y alta demanda social. ¿Qué medidas considera urgentes para reactivar la economía sin comprometer las cuentas públicas?
-Es importante darle al mercado una señal de estabilidad económica y también social, para que vuelvan a invertir y a creer en Chile. También hacer una agenda que, a través de vías administrativas legales, pueda terminar con la permisología que hoy tiene ahogada la inversión. La señal que ha dado el Presidente Kast de hacer una rebaja tributaria va a traer mayor interés en invertir. A la pequeña empresa hay que darle un régimen PyME que integre la tributación, simplifique el sistema y entregue incentivos para seguir creciendo. Nosotros logramos, a través de una negociación en su momento, que por el alza del salario mínimo, la rebaja horaria y el aumento de la cotización previsional, se pudiera disminuir la carga tributaria de las pymes a un 12%. Hoy tributan a esa tasa, pero creemos que hay que dar estabilidad en el largo plazo e incentivos importantes a la contratación. La ley de incentivo a la contratación está detenida en el Senado y debiera ser prioridad para absorber la gran cantidad de personas cesantes. Tenemos cerca de 900 mil cesantes y millones de personas en la informalidad laboral, ganando menos que el salario mínimo. Hay que tomar medidas concretas y rápidas.
-En materia tributaria, ¿cree que el debate quedó zanjado o será inevitable una nueva reforma?
-Se han producido errores en la estimación de los ingresos porque las reformas tributarias no han recaudado lo estimado. Primero, porque tienen un efecto importante en la inversión que no se determinó adecuadamente, y segundo, porque los cálculos estuvieron mal hechos. Por lo tanto, hay que ver qué reforma no termina rebajando los ingresos en vez de aumentarlos. El elemento fundamental es el crecimiento económico. Cualquier modificación debe incentivar la inversión y la generación de actividad, que es lo que finalmente deja más recursos en las arcas fiscales.
De China a Ñuble
-El caso del cable con China y la reacción de Estados Unidos generaron controversia. ¿Cómo evalúa la conducción del Gobierno en este tema?
-Creo que el gobierno ha sido muy confuso en su respuesta, con poca precisión y poca transparencia. Eso ha generado incluso que se promueva una comisión investigadora. Estamos lidiando con nuestros principales aliados comerciales, China y Estados Unidos. Nos preocupa la influencia que puede tener un Estado sobre nosotros y también la reacción que tuvo Estados Unidos, que al principio no se entendió. Estas situaciones no pueden ocurrir en la diplomacia chilena. Es importante detener el proceso, investigarlo y analizar si realmente ese proyecto es necesario para el país.
-Desde su experiencia, ¿qué tan preparado está Chile para un escenario internacional más incierto?
-Chile tiene una apertura económica muy contundente, con acuerdos y tratados de libre comercio. Se siguen buscando alternativas de exportación, como India o países árabes con alto poder adquisitivo. Tenemos que seguir aumentando nuestra producción exportadora, mejorar estándares de calidad y aprovechar la preparación de nuestros profesionales para prestar servicios financieros y logísticos. Nuestra localización física es una ventaja que debemos aprovechar, también en regiones como Ñuble.
-En la Región de Ñuble, ¿Cuáles son las deudas estructurales pendientes?
-Es importante potenciar la vocación agroindustrial, forestal y turística. Concretar los embalses Punilla, Zapallar y Chillán, que van a regar más de 100 mil hectáreas y proveer agua a centros urbanos. Aprovechar la localización estratégica de Chillán y Chillán Viejo–San Carlos como centro logístico, una suerte de puerto seco. Pero esas intenciones deben ir acompañadas de cosas concretas, como proveer energía eléctrica suficiente. Hoy hay más de mil inversiones detenidas porque no tenemos disposición eléctrica. Se aprobó una ley que permitirá construir una nueva línea desde Charrúa hasta Chillán para duplicar la capacidad.
-A nivel local, Republicanos y la UDI han tomado la delantera en cuanto a designaciones. ¿Es una estrategia errada?
-No hay que caer en la tentación de que bastan las buenas ideas para gobernar. Se necesita gente con conocimiento y experiencia en el sistema público. No se puede llegar a improvisar el 11 de marzo. Por mucha capacidad que exista, la experiencia es irremplazable. Lo importante es que no se pase máquina de un partido a otro y que estemos unidos detrás del proyecto presidencial.
-¿Cómo proyecta el rol de RN en el nuevo ciclo político?
-RN tiene que aportar al gobierno desde su perspectiva, sin renunciar a su proyecto político, promoviendo una centro derecha amplia, diversa y disponible para el diálogo. Nuestra capacidad de entendimiento será clave para enfrentar las emergencias sociales y también para relacionarnos con la futura oposición.
-Usted ha señalado que colaborará en segunda línea en el gobierno de Kast. ¿Qué rol asumirá?
-Es un deber moral estar disponible. En los próximos días se definirá la tarea específica. El gobierno va a tener que enfrentar rápidamente la lucha contra la delincuencia y el crimen organizado, las materias de crecimiento económico y finanzas públicas, y el problema de la migración irregular. Nadie le dice que no al Presidente. Voy a estar disponible si necesita que desarrollemos una labor específica en esos ámbitos.




