Tras realizar una fiscalización relacionada al uso de tarjetas electrónicas para carga de combustible en vehículos y maquinaria fiscal asignadas en la Municipalidad de Coelemu, la Contraloría Regional de Ñuble detectó observaciones en bitácoras de rutas y una serie de irregularidades que ascienden a más de 214 millones de pesos.
El Informe de Investigación Especial N°814 de 2025, evidenció que, durante el periodo comprendido entre febrero de 2023 y abril de 2025, se realizaron 242 cargas de combustible -por más de 35 mil litros de bencina- por un total de $35.071.469, efectuadas con tarjetas electrónicas asociadas a seis vehículos que se encontraban fuera de circulación.
De acuerdo con el análisis efectuado por este Organismo de Control, se advirtieron, además, inconsistencias entre: el consumo de combustible estimado de cada vehículo, lo declarado en las bitácoras de ruta y la cantidad de litros consumidos según lo registrado. Esta diferencia alcanza -al menos- el equivalente a $97.830.609.
Asimismo, se identificó que ciertos vehículos municipales carecen de una bitácora de ruta que permita transparentar y verificar la información que respalde el recorrido. En ese sentido, se evidencia que no se sustentó la carga de 36.448 litros de combustible, equivalente a $36.623.543.
En la misma línea, se corroboró que 989 operaciones relacionadas a cargas de combustible por un total de $141.006.475, no cuentan con una bitácora de ruta completada adecuadamente que permita identificar el viaje al que corresponde el gasto. Además, se identificó que el gasto asociado a una tarjeta electrónica, por un total de $6.249.657, no contó con ningún control respecto del uso de estos recursos.
Ante los antecedentes expuestos y considerando otras observaciones realizadas en la fiscalización, la Contraloría General de la República formulará el reparo pertinente por un total de $214.043.347 a la Municipalidad de Coelemu. Adicionalmente, remitió los antecedentes al Ministerio Público. Sin perjuicio de lo anterior, la Contraloría Regional de Ñuble inició un sumario, con la finalidad de determinar eventuales responsabilidades administrativas en los hechos observados.



