El más reciente informe de deuda morosa USS-Equifax correspondiente al cuarto trimestre de 2025 (con datos a diciembre) reveló un aumento sostenido del número de personas y montos impagos a nivel nacional, con un fuerte crecimiento de la deuda en Ñuble, pese a mantener el menor promedio del país.
De acuerdo con el informe, en la Región un total de 98.320 personas se encuentran en mora, lo que representa una caída de 0,7% en 12 meses. Asimismo, la tasa de morosidad regional fue de 23,8%, por debajo del promedio nacional (25,2%).
En ese sentido, se observa una moderación gradual de las tasas de morosidad en Ñuble durante los últimos dos años. En 2023 las tasas se movían sistemáticamente sobre el 24% e incluso llegaron a niveles cercanos al 26% en algunos meses. En 2024 y 2025, en cambio, las tasas se han mantenido más bien en torno al 23%-24%.
Si bien es una señal positiva en términos de contención de la morosidad, ello no implica que el problema esté resuelto, de hecho, sigue afectando a uno de cada cuatro adultos en la región, con mayores tasas en mujeres y en grupos etarios entre 30 y 50 años.
Por otro lado, la deuda promedio por persona llegó a $1.872.330 en Ñuble, que pese a ser la cifra más baja del país, también mostró un crecimiento anual de 11%, superior al promedio nacional.
En otras palabras, los montos de las deudas impagas están creciendo más rápido que el número de personas en mora, elevando la presión financiera sobre los hogares.
Durante 2025, la Tasa de Política Monetaria de Banco Central siguió cayendo hasta alcanzar su nivel neutral, mejorando el acceso al crédito de los chilenos y con ello, aumentando la probabilidad de un alza en la morosidad, sin que los ingresos hayan crecido al mismo ritmo.
Según los expertos, muchas familias han debido enfrentar costos de vida acumulados, uso más intensivo de crédito y menor capacidad de ahorro, lo que aumenta la probabilidad de atraso cuando se produce cualquier desajuste en la planificación financiera. A eso se suma que muchas personas arrastran obligaciones adquiridas en años anteriores, lo que limita su margen de maniobra.
Un factor crítico ha sido el deterioro de los ingresos de los hogares como consecuencia del desempleo. En ese sentido, existe una correlación entre mayor desempleo y mayor tasa de morosidad, debido a que las personas se encuentran imposibilitadas de pagar y a raíz de esto crece el endeudamiento y la morosidad.
Según el INE, la tasa de desempleo de Ñuble en el trimestre octubre-diciembre de 2025 alcanzó un 8,6%, lo que representó una baja de 0,7 puntos en 12 meses. La mala noticia es que el indicador, lejos de mostrar una trayectoria descendente, parece haberse estabilizado en niveles elevados que se mueven durante el año entre 8% y 11%, incidido por la estacionalidad de ciertas actividades. Vale acotar que la desocupación también golpea con más fuerza a las mujeres.
Estos datos deben leerse como una fotografía del momento, pero también es importante observar su comportamiento en el tiempo como reflejo de la realidad económica de los hogares de Ñuble, que en los últimos años han enfrentado una caída de los ingresos reales, que ha sido incidida fuertemente por la destrucción de empleos de calidad y el escaso dinamismo del mercado laboral regional.



