La huelga general convocada por los sindicatos contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei paralizó este jueves gran parte de Argentina, mientras decenas de trabajadores protestaron frente al Congreso, donde se debatirá el proyecto que cambiará radicalmente las condiciones del trabajo en el país, informó la agencia EFE.
Durante la jornada dejaron de funcionar trenes, aviones, metro y la mayoría de las líneas de autobuses.
La Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera y convocante de la cuarta huelga general durante el Gobierno del ultraderechista Milei, lidera la convocatoria de esta medida de fuerza, iniciada la pasada medianoche.
“El acatamiento es importantísimo, ya desde ayer a la noche los sectores fabriles con turnos nocturnos empezaron a dejar sus puestos de trabajo”, afirmó a Radio Rivadavia Jorge Sola, uno de los tres secretarios generales de la CGT.
A la protesta se sumaron 13 sindicatos gremiales y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), mientras que los servicios esenciales, como la salud pública, también registran interrupciones parciales.
La Secretaría de Trabajo conminó a los trabajadores de trenes y autobuses a abstenerse de llevar adelante toda medida de acción directa.
El Gobierno anticipó además que descontará de los salarios la jornada a aquellos empleados públicos que se sumen a la huelga, pues hasta la fecha esto no ocurría en Argentina.


