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Deuda en mora de los ñublensinos creció 11% en 12 meses

Mauricio Ulloa

El informe de deuda morosa USS-Equifax a diciembre de 2025 revela un aumento sostenido de personas y montos impagos a nivel nacional, con un fuerte crecimiento de la deuda en Ñuble, pese a mantener el menor promedio del país.

A nivel país, 3.966.866 personas se encuentran en situación de mora, lo que representa un alza de 1,1% en doce meses. De esta forma, la tasa de morosidad nacional alcanza el 25,2% de la población mayor de 18 años.

En paralelo, el monto total de la deuda morosa creció 10,2% anual, mientras que la deuda promedio por persona en Chile se sitúa en $2.538.888, reflejando una presión persistente sobre los hogares, en un contexto de menor holgura financiera y altos costos de vida.

El decano de la Facultad de Economía de la USS, Alejandro Weber señaló que “el aumento de la morosidad refleja un cambio de escenario, donde los montos de las deudas impagas están creciendo más rápido que el número de personas en mora, elevando la presión financiera sobre los hogares. Durante 2025, la Tasa de Política Monetaria siguió cayendo hasta alcanzar su nivel neutral, mejorando el acceso al crédito y con ello aumentando la probabilidad de un alza en la morosidad, sin que los ingresos hayan crecido al mismo ritmo”.

Ñuble: menor deuda promedio

En Ñuble 98.320 personas se encuentran en mora, lo que representa un aumento de 1,7% trimestral, aunque con una caída de 0,7% en doce meses. La tasa de morosidad regional es de 23,8% situándose por debajo del promedio nacional.

Asimismo, la deuda promedio por persona llega a $1.872.330, la más baja del país, pero con un crecimiento anual de 11%, superior al promedio nacional.

A nivel comunal, Chillán lidera tanto en tasa de morosidad (27,9%) como en monto total de deuda, concentrando US$107,4 millones, es decir, más de la mitad de la deuda morosa regional. Le siguen las comunas de Bulnes (26,4%), San Carlos (25,7%), Chillán Viejo (25,0%) y Pemuco (23,4%).

En tanto, Pinto presenta el mayor monto promedio de deuda morosa en la región, con $2.601.653. Le siguen Chillán ($2.177.536), El Carmen ($2.052.719), Bulnes ($1.801.644) y Ránquil ($1.747.076).

El director de Ingeniería Comercial USS Concepción, Andrés Ulloa, aseguró que otro punto importante a abordar, es que la tasa de desempleo informal ha influido en estos resultados ya que “a mayor desempleo, mayor tasa de morosidad, debido a que las personas se encuentran imposibilitadas de pagar y a raíz de esto crece el endeudamiento y la morosidad”.

Sin embargo, fue optimista en el futuro tanto a nivel nacional como regional, destacando que “hay mejores perspectivas de desempeño en cuanto a la economía, se espera que en los próximos años esta situación se regule y sea más favorable”.

Situación de los hogares

De acuerdo al análisis de Pamela Martínez, country manager de la fintech Alprestamo, “aunque la variación en la tasa de morosidad de Ñuble es acotada, refleja que la situación financiera de los hogares sigue siendo frágil y confirma que la morosidad se mantiene en niveles altos”.

Sostuvo que, “si bien durante 2024 se observó cierta estabilización, en 2025 muchas familias han debido enfrentar costos de vida acumulados, uso más intensivo de crédito y menor capacidad de ahorro, lo que aumenta la probabilidad de atraso cuando se produce cualquier desajuste en la planificación financiera. A eso se suma que muchas personas arrastran obligaciones adquiridas en años anteriores, lo que limita su margen de maniobra”.

Martínez subrayó que “en Ñuble, casi 1 de cada 4 adultos mantiene algún nivel de mora. Más que un deterioro abrupto, la cifra muestra una estabilización en niveles altos, lo que obliga a fortalecer herramientas de educación financiera y soluciones de salida ordenada”.

Consultada por la evolución de la morosidad en la región en los últimos dos años, la profesional indicó que “se observa una moderación gradual. En 2023 las tasas se movían sistemáticamente sobre el 24% e incluso llegaron a niveles cercanos al 26% en algunos meses. En 2024 y 2025, en cambio, las tasas se han mantenido más bien en torno al 23%-24%”.

Aseveró que “eso es positivo en términos de contención, pero no implica que el problema esté resuelto. La morosidad dejó de escalar, pero sigue afectando a casi uno de cada cuatro adultos en la región”.

Los datos de Ñuble muestran que el tramo de 30 a 39 años tiene una tasa de morosidad de 35,18% y el de 40 a 49 años, de 32,01%, muy por sobre el promedio regional de 23,82%.

Según Pamela Martínez, “esto se da porque es la etapa de mayor carga financiera en el ciclo de la vida: créditos hipotecarios, consumo, educación de hijos, financiamiento automotriz y múltiples gastos del hogar. Además, es el grupo más activo en el sistema financiero, por lo que tiene mayor exposición al crédito”.

“Cuando los ingresos no crecen al mismo ritmo que las obligaciones, cualquier desajuste puede traducirse en mora, especialmente en contextos económicos más ajustados”, agregó.

En cuanto a la diferencia según género, donde la tasa de morosidad femenina alcanza 25,17% en Ñuble, mientras que en hombres es 22,39%, la representante de Alprestamo comentó que “esta brecha suele estar vinculada a factores estructurales: menores ingresos promedio, mayor informalidad laboral y una carga importante de responsabilidades familiares. Muchas mujeres administran el presupuesto del hogar y asumen compromisos financieros que no siempre están respaldados por ingresos equivalentes”.

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