El Gobierno cubano advirtió a las aerolíneas internacionales que operan en la isla que el país se queda sin combustible para aviación debido al asedio petrolero de Estados Unidos.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a aquellos países que suministrasen petróleo a Cuba, tras alegar que la isla era un peligro de seguridad nacional para su país.
Cuba, que produce apenas un tercio de sus necesidades energéticas, anunció esta semana un duro plan de emergencia para tratar de subsistir sin importaciones de crudo y derivados que incluía el fin de la venta de diésel, la reducción de los horarios de hospitales y oficinas estatales y el cierre de algunos hoteles.
El secretario general de la ONU, António Guterres, mostró su preocupación por “la creciente escasez de combustible” en Cuba, y expresó que la organización está “trabajando con el gobierno para brindar mayor apoyo, incluyendo alimentos, agua, saneamiento y atención médica”.
“Naciones Unidas continúa monitoreando la situación en el país y trabajando con el gobierno para brindar mayor apoyo, incluyendo alimentos, agua, saneamiento y atención médica. Nos preocupa la creciente escasez de combustible y su impacto en la población”, dijo hoy en rueda de prensa el vocero Stéphane Dujarric.
Agregó que la escasez incluye “interrupciones en el suministro de agua potable, atención médica, alimentos y otra ayuda esencial en zonas de Cuba gravemente afectadas por el huracán Melissa en octubre pasado”.



