Hace 15 años, Pedro Reyes Pacheco fue diagnosticado con diabetes tipo 1 y esa noticia, que en un principio le dolió y sacudió, no lo hizo dejar de entrenar. Atleta por convicción, profesor de educación física de profesión y padre de Julieta por amor, comienza sus días a las 04.30 horas de la madrugada, cuando la mayoría de las y los ñublensinos duermen. Todo su entrenamiento y el buen control de su enfermedad, lo hizo ser reconocido como atleta del mundo por sus siglas en inglés (AWA) en las últimas versiones del Ironman de Valdivia y de Pucón, que se realizaron en noviembre de 2025 y enero de este año.
A sus 36 años, Pedro relató que “este logro deportivo es muy importante para mí y por eso agradezco la ayuda del equipo médico y profesional del Hospital de Chillán, donde me controlo desde el 2024 luego de haber postulado a la bomba de insulina, para controlar las bajas abruptas de glicemia y si bien, al inicio me costó mucho compatibilizar mi tratamiento por la diabetes y mis entrenamientos deportivos, fue posible y gracias al buen control, al programa de alimentación en carrera, pude equiparar mi rendimiento en comparación con el de una persona sana”.
Asimismo, valora el aporte y motivación de su familia, su pareja y su hija, quienes lo acompañan y animan a seguir adelante.
Este triatleta sancarlino ha participado en tres ocasiones de esta competencia deportiva, obteniendo su mejor tiempo en la de Valdivia, donde registró 5 horas 21 minutos. “Para mí fue un excelente tiempo”, aseguró.
Además, contó que “para poder competir en el triatlón, debo manejar también la bomba y seguir las recomendaciones de la nutricionista en cuánto a lo que debo comer y en qué cantidad, para prevenir aumentos o disminuciones de glicemia, porque ellas no me dejan rendir como quisiera. Sin embargo, la etapa de natación debe realizarse sin la bomba de insulina, por seguridad y comodidad, entonces después de ella, debo instalarla, realizar la medición de la glucosa y comer, para continuar en la carrera”.
Atención multidisciplinaria
Para el equipo de la Unidad de Nutrición y Diabetes Tipo 1 del Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM), participar en la preparación deportiva de Pedro fue todo un desafío. Como lo es con cada usuario (a) al iniciar el uso de bomba de insulina el equipo realiza un proceso de capacitación, para enseñar su adecuado uso, mientras que para enfrentar un reto deportivo es un desafío distinto que requiere un apoyo emocional y técnica para enfrentar la carrera.
Lo primero, como en todo es educar y luego, evaluar diversas estrategias de tratamiento de insulina, de alimentación y de enfermería, para lograr el mejor estado de la persona.
Susana Figueroa, nutricionista de la Unidad nutrición y Diabetes tipo 1 del HCHM, comentó que “Pedro es nuestro primer deportista de alto rendimiento con Diabetes tipo 1, por lo que fue un desafío para todo nuestro equipo. El objetivo, era que obtuviera buenos resultados y pudiera mantener controladas las hiper o hipoglucemias, y durante toda la carrera logró permanecer un 82% del tiempo en un rango saludable, que va desde glicemias de 70 a 180 miligramos/decilitro (mg/dl)”.
Esto es posible gracias al monitoreo constante que entrega la bomba de insulina, que permite saber cuánta carga de insulina se requiere y qué cantidad de carbohidratos ingerir. Sin embargo, aunque la tecnología es una gran ayuda, para tener la “receta perfecta” es necesario ensayar y probar su eficacia.



