Este 7 de febrero, cuando se conmemora un nuevo natalicio del pianista Claudio Arrau León, vuelve a instalarse una deuda histórica que la ciudad arrastra desde hace más de tres décadas: el traslado a Chillán de los restos de su madre, Lucrecia León, y de su esposa, Ruth Schneider, compromiso formalizado en 1995 y que, hasta hoy, no ha sido concretado.
El 18 de enero de ese año, se firmó un convenio entre Carmen Arrau Reintsema, hija del maestro; la Municipalidad de Chillán, representada entonces por el alcalde Aldo Bernucci Díaz; y la Corporación Cultural Sociedad Musical Santa Cecilia. El acuerdo, avalado por la asesoría jurídica municipal, establecía la voluntad conjunta de trasladar los restos de la madre y esposa del pianista desde Nueva York hasta el Cementerio Municipal de Chillán, específicamente al mismo lugar donde yacen los restos del propio Arrau.
El documento estipulaba que tanto la Municipalidad como la Corporación Cultural asumirían los costos y gestiones del traslado, contando con la autorización formal de Carmen Arrau, quien actuó también en representación de su hermano Christopher Arrau Schneider. Pese a la claridad del compromiso y a la disposición expresada por la familia, el traslado nunca se materializó.
Hoy, más de 30 años después, los restos de Lucrecia León y Ruth Schneider permanecen en el Cementerio Ferncliff, en Hartsdale, Nueva York, situación que (tal como advirtió La Discusión en su cobertura de 2025) constituye una deuda simbólica, cultural y patrimonial con el maestro.
El periodista Carlos Bastías, quien ha seguido este proceso durante años, recordó el año pasado que en noviembre de 1997 Christopher Arrau firmó en Seattle, ante notario, un acta que autorizaba el traslado de los bienes personales del pianista a Chillán, con el respaldo de su hermana Carmen. Este acto fue clave para la creación del Museo Claudio Arrau León, inaugurado en diciembre de 2005.
A ello se suman los antecedentes recopilados por el gestor Jaime Carrasco, quien ha aportado documentos y análisis que dan cuenta tanto del convenio de 1995 como de los obstáculos que han impedido su ejecución. Según Carrasco, el principal freno ha sido históricamente la falta de decisión y respaldo institucional sostenido, pese a la voluntad expresa de la familia Arrau.
Gestiones en curso
Actualmente, el municipio ha retomado las acciones para subsanar esta deuda. Así lo confirmó Eduardo Peña, director del Museo Claudio Arrau León, quien detalló que las gestiones de repatriación se encuentran en desarrollo. “Actualmente las gestiones de repatriación se encuentran en desarrollo y con progresos significativos. Las acciones se iniciaron formalmente a mediados del año recién pasado por iniciativa de la Municipalidad de Chillán y han mantenido un curso sostenido a través de las diversas instancias administrativas, diplomáticas y consulares, tanto en Chile como en Estados Unidos”, comentó.
Peña explicó que la iniciativa ya fue presentada al jefe de Cancillería de la Embajada de Chile en Estados Unidos, Juan Pablo Espinoza, quien derivó la solicitud al Cónsul General en Nueva York, Felipe Allard, estableciendo contacto directo con el Cementerio Ferncliff.
Conmemoración del natalicio
En paralelo, Chillán se prepara para conmemorar un nuevo aniversario del natalicio del maestro con una serie de actividades culturales abiertas a la comunidad. El próximo 4 de febrero de 2026, destacados pianistas chillanejos se presentarán en el Teatro Municipal de Chillán, en un concierto homenaje dedicado a su legado artístico.
Las actividades continuarán el 7 de febrero, fecha exacta del natalicio de Claudio Arrau, con una ceremonia oficial en la Plaza de Armas de Chillán, junto al monumento que recuerda al pianista, instancia que contará con la presencia de autoridades locales y representantes del mundo cultural.
En ese mismo contexto, el XVII Concurso de Pintura In-Situ 2026 rendirá homenaje a Claudio Arrau León, consolidándose como uno de los encuentros más relevantes de la pintura in-situ del centro sur del país. El certamen, que ya abrió su convocatoria, se desarrollará los días 7 y 8 de febrero en la Plaza Los Héroes de Iquique (Plaza Santo Domingo), reafirmando el vínculo entre creación artística, territorio y memoria cultural.




