La temporada de incendios forestales 2025-2026 en la Región de Ñuble se ha caracterizado por presentar un mayor número de incendios y miles de hectáreas arrasadas, superior al periodo 2024-2025. En detalle, en esta temporada se han registrado 301 incendios forestales, un 19% más que la anterior, y una afectación de 9.453 hectáreas, que, si se compara con el periodo pasado, representa un incremento de 330% de superficie quemada.
Enero ha sido hasta ahora el mes más crítico, con un total de 118 incendios que consumieron 8.849 hectáreas, y una gran emergencia provocada por focos simultáneos y complejos de combatir, afectando a comunas como Ránquil, San Nicolás, San Carlos, Bulnes, Quillón, Portezuelo y Trehuaco, donde las intensas llamas destruyendo todo a su paso: más de 300 viviendas, bodegas, empresas, viñas, campos, incluso acabando con la vida de una persona y dejando a una mujer con heridas de gravedad producto de quemaduras.
La Fiscalía Regional de Ñuble instruyó a las policías, tanto a Carabineros como la Policía de Investigaciones, indagar las causas que originaron estos siniestros y a los responsables.
“Los delitos de esta naturaleza, por sus características, son difíciles de investigar, pero cada vez contamos con mayores recursos, como la entrada en funcionamiento, en junio pasado, del Laboratorio de Criminalística de Carabineros Ñuble (Labocar), o la llegada de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente (Bidema) de la PDI, que tiene competencia en nuestra región y que investiga incendios forestales que puedan afectar reservas nacionales como son la Reserva Nacional Ñuble y Reserva Nacional Los Huemules de Niblinto, en nuestra región. Hemos también sostenido reuniones de coordinación con Corma, con el fin de facilitar la obtención de medios de prueba necesarios para la investigación de este tipo de ilícitos”, indicó la fiscal regional Nayalet Mansilla.
Solo en el mes de enero, Carabineros ha detenido a 21 personas por su responsabilidad en incendios forestales, ya sea por quemar pastizales, usar herramientas o maquinarias, quemar basura o realizar faenas agrícolas que desataron focos de incendio.
Formalizados
Si bien la Fiscalía Regional no detalló cuantas investigaciones hay en curso por delitos de incendio, informó que en este 2026 van cinco personas formalizadas por delitos de la Ley de Bosques (incendio de bosques y uso ilícito de fuego), y 52 causas ingresadas por los mismos delitos.
La primera de estas formalizaciones ocurrió el 6 de enero, contra un hombre de 62 años a quien se le investiga el delito de incendio intencional de pastizales en la comuna de Chillán, ya que habría prendido fuego, en dos oportunidades, a matorrales en un sitio eriazo en la intersección de calles Simón Bolívar con Aconcagua. Una vecina habría visto al imputado huir del lugar en una bicicleta. La investigación la realiza el Labocar Ñuble.
Posteriormente, el 22 de enero la Fiscalía de Ñuble formalizó una investigación por el delito de incendio forestal negligente, contemplado en el artículo 22 TER de la Ley de Bosques, contra un hombre de 83 años, quien fue detenido por Carabineros, tras provocar un foco de fuego en su parcela ubicada en el sector rural de Puyaral, en San Nicolás. Según los antecedentes, el adulto mayor cortó leña con una motosierra en su predio, cuya acción generó chispas que encendieron pastizales y leña, quemando una superficie de 20 metros cuadrados. La fiscalía explicó que el imputado tuvo un actuar negligente, considerando que la Región de Ñuble se encuentra bajo Alerta Roja y en Estado de Catástrofe.
Dos días después se formalizó una investigación por el delito de incendio forestal negligente, contemplado en el artículo 22 TER de la Ley de Bosques, contra dos hombres en la comuna de Cobquecura, quienes fueron detenidos por Carabineros, tras provocar, con su acción descuidada un foco de fuego. La fiscalía instruyó diligencias a Labocar, informe que concluyó que los imputados realizaron trabajos con una galletera eléctrica para cortar fierros, cuyas chispas alcanzaron pastizales generando un incendio que afectó a una superficie de 20 metros cuadrados. La fiscalía precisó que los imputados tuvieron un actuar imprudente, en el marco de la Alerta Roja y el Estado de Catástrofe declarado en la región.
Y esta semana, el pasado 28 de enero, la fiscalía formalizó investigación por el delito de incendio forestal negligente contra un imputado de 59 años en Chillán Viejo, tras ser aprehendido por causar, con su acción imprudente, un foco de fuego en el predio que cuida. El hombre mantenía una conexión ilegal al tendido eléctrico en la vivienda que habita en el sector caserío San Pedro, cuyo cableado generó un cortocircuito y provocó un incendio de pastizales en la propiedad de un tercero. Las indagaciones de este caso están a cargo de la PDI.
Otras investigaciones en curso
Si bien por los múltiples incendios forestales que se extendieron por más de 12 días y que gatillaron la reciente contingencia en la región aún no hay personas detenidas, las investigaciones avanzan para esclarecer cómo se originaron las llamas. En el caso de los focos ocurridos en San Nicolás y Quillón se podría tratar de eventuales negligencias eléctricas, ante una falta de cuidado o incumplimiento de normas de seguridad en instalaciones o uso de sistemas eléctricos. Ambas indagaciones están a cargo de la Fuerza de Tarea de Incendios Forestales de la Policía de Investigaciones.
En el siniestro que partió el 17 de enero en el sector El Culbén, comuna de Quillón y se extendió hasta el sector Libuy, en la comuna de Bulnes, donde falleció un hombre de 63 años, el fiscal preferente para la investigación de incendios forestales en Ñuble, Rolando Canahuate Ronda descartó la intencionalidad y apuntó la hipótesis a la caída de un árbol sobre el tendido eléctrico, lo que generó la caída de cables al suelo y chispas que iniciaron el fuego, afectando una superficie de 1.500 hectáreas.
Mientras que el incendio denominado “Perales Biobío”, que se produjo el 13 de enero en Ránquil y se propagó hasta Portezuelo y Trehuaco arrasando con más 5.500 hectáreas, es investigado por el Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar).
Fuerza de Tarea de la PDI
Hasta el año pasado, la Policía de Investigaciones mantenía en la Región de Ñuble un Grupo de Investigación Preferente (GIP) de incendios forestales, la cual fue elevada al rango de Fuerza de Tarea, y desde diciembre se desplegó para investigar la ocurrencia de estos hechos.
Esta Fuerza de Tarea de Incendios Forestales ha recibido 48 órdenes de investigar incendios durante la temporada 2025-2026, de las cuales 38 corresponden al mes de enero.
El comisario Ernesto Gaete Salgado, encargado de esta Fuerza de Tarea de Incendios Forestales en Ñuble comentó que las principales causas detrás de estos siniestros están dadas por negligencia y acciones accidentales.
“Casi la totalidad de los incendios forestales se producen por la intervención humana; salvo las excepciones naturales que -por ejemplo- dejó la reciente tormenta eléctrica en Ñuble. En ese contexto, es importante señalar que intervención humana no quiere decir necesariamente que hay intencionalidad en la ocasión de incendios forestales; existe un alto componente de negligencia, por conductas de riesgo por parte de las personas que decantan en incendios forestales”, explicó.
El oficial de la PDI agregó que “las investigaciones se mantienen en curso y es importante destacar el trabajo mancomunado con las demás instituciones para que estas tengan éxito: Ministerio Público, Conaf, Carabineros, Bomberos, entre otros. Frente a esta emergencia, cada organismo, inclusive los privados, cumplen un rol esencial, por el severo daño que existe desde el punto de vista humano, sino que también al medio ambiente”.
Para la investigación de incendios forestales, la PDI ha desplegado una significativa cantidad de recursos, considerando el apoyo de detectives de distintas regiones que han apoyado en Ñuble, con drones, un helicóptero institucional; además de peritajes de distintas especialidades, y también la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente (Bidema), que entró en marcha en la ciudad de Tomé (Región del Biobío), pero que también mantiene jurisdicción en esta zona.
Durante la emergencia, además, los detectives apoyaron en la evacuación de la población afectada en distintos sectores, “principalmente en las provincias de Diguillín e Itata, contando a la fecha con una persona fallecida, correspondiente a un hombre que habría optado por no huir una vez que se decretó la alerta de evacuación en el sector de Libuy, comuna de Bulnes. Para ello, ha sido relevante el equipo multidisciplinario de detectives, y así poder hacer frente en distintos aspectos de la catástrofe”.
“Durante el Estado de Catástrofe, además, la Región Policial de Ñuble en su conjunta se ha desplegado por distintos puntos que fueron afectados por los incendios forestales, apoyando desde el primer momento con la evacuación, como también en la práctica de diligencias investigativas que permitan dar celeridad a estos procesos”, dijo el comisario Ernesto Gaete.
Labocar
Desde la Sección Criminalística Labocar Ñuble destacaron que se mantienen en alerta permanente y realizando diversas pericias para aportar con evidencias a la investigación de incendios forestales en toda la región, en coordinación con el Ministerio Publico, proceso crucial para determinar el origen, la causa e identificación en breve plazo del o los responsables del incendio.
“Este trabajo metodológico, disciplinado y silencioso se enfoca en determinar los diferentes tipos de causas, ya sea naturales, accidentales, provocados o intencionales, por reacciones químicas o aquellos de un origen indeterminado, debiendo tener presente la frecuente ocurrencia de este tipo de incendios, que si bien podrían señalarse como una causa general del tipo accidental, tienen directa ocurrencia con la negligencia en el uso de diferentes herramientas eléctricas o a baterías, maquinarias agrícolas, vehículos y en general cualquier artefacto, dispositivo o similar que pueda generar chispas por acción mecánica, cizalles, fricción contra otros soportes o materiales, defectos internos de las mismas, que en condiciones de altas temperaturas, vientos incrementados y la liberación suficiente y excesiva de humedad de los materiales combustibles naturales, tales como pastos, hojas secas, matorrales etc, que inician, propagan y desencadenan en un incendio forestal”, explicó el jefe de la Sección Criminalística (Labocar) Ñuble, capitán Claudio Vásquez.
Agregó que “las pericias se enfocan en identificar el área de origen del incendio y la fuente de calor que ha entrado en contacto con el primer material combustible, con el objetivo que la investigación del Ministerio Público pueda identificar responsables y efectuar la persecución penal”.
“La Sección Labocar Ñuble ha asumido con especial dedicación esta tarea, aportando los hallazgos realizados y clasificando cuál es la causa específica a la que es posible arribar, lo que ha permitido generar formalizaciones a imputados”, indicó.
El capitán Vásquez comentó y a la vez recomendó a la comunidad que el incendio forestal es por definición un fuego que arde sin control, y que su comportamiento en condiciones desfavorables para el ser humano y el ambiente, es errático, de rápido avance y propagación, por factores y variables que muchas veces son difíciles de controlar, especialmente en viento, temperatura y humedad. Afecta de forma grave no solamente al ser humano con pérdida de vidas e inmuebles, sino directamente a nuestra flora y fauna endémica, destruyendo ecosistemas de difícil recuperación.
“Por tal motivo pedimos encarecidamente respetar las normas y decretos, que hacen el llamado a prevenir, prohibir el uso y manejo del fuego en cualquiera de sus formas, acatando los horarios y fechas señaladas, debiendo comprender el alcance del riesgo inminente y transversal que ello significa, pudiendo además de manera colectiva e individual realizar maniobras paliativas y de anticipación, tales como limpieza de fajas, patios, entornos que puedan de alguna forma eliminar la continuidad y disposición de materiales combustibles, pero de sobre manera abstenerse de emplear el fuego en cualquiera de sus formas, en todo lugar y ambientes rurales o que mantengan vegetación”, cerró.





