Señor Director:
La natación en Chillán no se vive solo en las competencias, sino también en las pequeñas historias que ocurren bajo el agua: niños que aprenden a flotar, adultos mayores que recuperan movilidad, deportistas que representan a nuestra ciudad en campeonatos nacionales y personas que encuentran en este deporte salud, rehabilitación e inclusión.
Para todos ellos, contar con una piscina temperada no es un lujo, sino una necesidad. Una ciudad que no enseña a nadar limita la prevención de accidentes, restringe la rehabilitación física y cierra oportunidades deportivas y sociales. En el agua, muchos niños aprenden a salvarse; en el agua, un lesionado vuelve a caminar; en el agua, un abuelo recupera dignidad. Esa es la verdadera dimensión de este proyecto.
Por eso, cuando el Gobierno Regional, el Instituto Nacional de Deportes y la Ilustre Municipalidad de Chillán anunciaron su compromiso público para financiar y materializar una piscina semiolímpica de 25 metros y ocho carriles, cientos de familias, clubes y deportistas sintieron que, por fin, este anhelo tenía un destino concreto. Ese compromiso generó algo que ningún presupuesto puede medir: esperanza. Esperanza de que la ciudad avanzará hacia infraestructura digna, inclusiva y al servicio de la comunidad. Hoy, lo que pedimos no es acelerar trámites, sino cumplir la palabra comprometida. No es solo construir una piscina, es construir prevención, salud y comunidad. Chillán ya imaginó esa piscina. Ahora le corresponde cumplirla.
Gerardo Angulo Pizarro
Presidente C. Natación Team Master Ñuble



