La emergencia provocada por los incendios forestales en el centro-sur del país ha impulsado un amplio despliegue solidario de la Universidad de Concepción, que desde los primeros días ha articulado el trabajo de estudiantes, cuerpo académico y equipos profesionales en apoyo a las familias afectadas.
La Casa de Estudios ha actuado como un agente articulador de apoyo integral. El despliegue de ayuda técnica y humana en terreno, así como la generación de conocimiento especializado para la recuperación de las comunidades, han sido parte de la colaboración institucional.
“En el marco de la catástrofe que estamos viviendo en las regiones del Biobío y Ñuble, desde el mismo domingo, la Universidad de Concepción —a través de la Dirección de Vinculación Social y otras direcciones que están colaborando— ha coordinado con facultades y con los distintos voluntariados el aporte de diferentes maneras”, explicó la vicerrectora de Relaciones Institucionales y Vinculación con el Medio (VRIM), Dra. Ximena Gauché Marchetti.
Uno de los ejes centrales de la respuesta institucional ha sido la activación del programa de Voluntariado UdeC, el cual se organizó mediante plataformas digitales para asegurar un despliegue eficiente, seguro y coordinado. A la fecha, cerca de 500 voluntarios y voluntarias se han inscrito para colaborar en las distintas líneas de acción definidas.
El director de Vinculación Social de la VRIM, Jaime Contreras Álvarez, detalló que han trabajado en tres áreas principales: formación de monitores en primeros auxilios psicológicos; apoyo técnico con profesores y estudiantes que han estado apoyando a los cuerpos de bomberos en kinesiología y tecnología médica; y, por último, la labor de remoción de escombros.
Estas últimas se han desarrollado en coordinación con los municipios, permitiendo un abordaje conjunto con las instituciones públicas y una respuesta más efectiva a las necesidades locales.


