Dotar de una red de agua potable y alcantarillado para la localidad Las Trancas es una necesidad sentida por la comunidad y un desafío para el desarrollo sostenible del principal atractivo turístico de la Región de Ñuble.
Esta deuda no es la única. La conectividad sigue siendo un punto débil, especialmente en invierno, cuando la alta congestión vehicular presiona la única infraestructura vial existente hacia el centro invernal.
Mientras que para la primera existe un proyecto en etapas iniciales, para la segunda una propuesta de teleférico impulsada por el Ministerio de Obras Públicas, aún en fase exploratoria. Sin embargo, este anuncio choca con la burocracia y demora en solucionar brechas que se arrastran por décadas en la cordillera de Pinto.
La municipalidad ha trabajado junto al Gobierno Regional, la Superintendencia de Servicios Sanitarios, Essbio, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, y el Comité de Agua Los Pretiles, entre otros actores, para avanzar en el proyecto sanitario. En actualidad se encuentra en fase de factibilidad, tras culminar la prefactibilidad en julio de 2024, progreso que depende, además, del avance del plan regulador comunal, que aún no tiene luz verde luego que la Contraloría General de la República efectuará observaciones al instrumento.
Desde la Secretaría Comunal de Planificación de Pinto detallaron que actualmente se encuentra postulado a la etapa de factibilidad, la que consiste principalmente en la contratación de consultorías relacionadas con el estudio de fuentes, es decir, estudio hidrológico y hidrogeológico, diseño de captación, estudios de terrenos, autorizaciones, servidumbres, promesas de compraventa, entre otros.
Además, del estudio de factibilidad en sí mismo, que incluye, ingeniería de terreno y recopilación de antecedentes, estudio de alternativas, de terrenos, autorizaciones, servidumbres, promesas de compraventa, estudio declaración de impacto ambiental y expediente MDSF etapa diseño.
Respecto a las dificultades que han presentado el proyecto, “se relaciona con la magnitud de la iniciativa y las condiciones propias del sector cordillerano, tales como su compleja geografía, la tipología de los suelos y las condiciones climáticas, factores que inciden directamente en el aumento de los costos de inversión inicial, así como en la operación y mantención del sistema.
Actualmente, la etapa de factibilidad postulada busca financiamiento a través del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) del Gobierno Regional de Ñuble.
“El proyecto para dotar con alcantarillado y agua potable al Valle Las Trancas se encuentra postulando a la etapa de factibilidad ante el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, que consiste en profundizar lo realizado en la etapa de prefactibilidad, donde se analizaron alternativas de fuentes de abastecimiento requeridas, trazado preliminar de redes de distribución y recolección de aguas servidas, emplazamiento de planta de tratamiento de aguas servidas y terrenos necesarios para emplazar la infraestructura. Principalmente, busca profundizar o perfeccionar la propuesta de alternativas de solución que se levantó en primera instancia”, explicó el jefe de División de Infraestructura y Transporte del Gobierno Regional, Ricardo Pavez.
Una vez superada esta etapa, vendría el diseño de ingeniería de detalle, tanto de agua potable como de alcantarillado. No obstante, uno de los principales desafíos es asegurar fuentes de agua suficientes y sostenibles para una proyección de al menos 20 años.
“Primero se requiere asegurar la(s) fuente(s) de agua, que permita dar sostenibilidad y sustentabilidad al proyecto por 20 o más años. A priori es factible, pero se está trabajando en poder resolver todos los detalles que permitan establecerlo con seguridad y avanzar a la etapa de diseño, de acuerdo a las exigencias del sistema nacional de inversiones (…) La etapa de prefactibilidad determinó que se necesitan más derechos de agua de los que hoy día se disponen, por lo tanto, se están analizando alternativas para la adquisición de nuevos derechos de agua o bien, buscar otras fuentes de agua, por ejemplo, subterráneas, que permitan dar sostenibilidad y sustentabilidad al proyecto”, informó el profesional del GORE.
Sistema formal es esencial
La precariedad sanitaria y la deficiente conectividad vial ha reabierto el debate sobre las prioridades de la inversión pública.
El concejal de Pinto, José Miguel Carrasco, afirmó que el proyecto de alcantarillado y agua potable para el Valle de Las Trancas debe ser considerado en primer lugar, debido a su impacto directo en la calidad de vida de los vecinos y en el desarrollo turístico.
“En orden de prioridades, el alcantarillado y agua potable en Las Trancas es un proyecto que debiese salir antes y debiese tener urgencia, dado que tiene una cantidad de años importante tramitándose (…) El Valle de las Trancas es polo turístico, debiese priorizarse, más considerando que el país no está en condiciones de financiar dos proyectos de tal magnitud en cuanto a lo económico”, expresó, en relación a la idea de desarrollar un teleférico en la zona.
A juicio de la autoridad, la iniciativa ha enfrentado complejidades técnicas que han dilatado los plazos. Sin embargo, bajo su óptica, en la actual administración se han dado pasos más concretos.
“El proceso ha sido bastante lento, no se ha hecho con la rapidez que los vecinos quisieran, porque es un proyecto que ha sido de muy larga data, han habido algunos errores también, han faltado algunas cosas, pero me parece que este último año, bajo esta administración, sí se le ha dado quizás un poco más de importancia, se ha tomado con mayor seriedad”, expresó.
Uno de los factores que ha incidido en el retraso, explicó, es la falta de un plan regulador aprobado y en pleno funcionamiento, lo que ha generado un “letargo” en el desarrollo del proyecto.
“Claramente el hecho de no tener un plan regulador aprobado y que en este momento esté en funcionamiento ha retrasado un poco el tema. De todas maneras, eso también ha generado quizás un letargo en el desarrollo del proyecto, pero creo que sí es factible. La Contraloría habría hecho algunos alcances, algunas correcciones. Ha sido un proceso bastante largo, pero es muy necesario tenerlo al día”, enfatizó.
Un Plan Regulador Comunal (PRC) actualizado es crucial para un proyecto sanitario en una comuna, porque define el uso del suelo, la zonificación, la infraestructura vial, y las condiciones de edificación, elementos que determinan dónde se pueden instalar redes sanitarias, plantas de tratamiento, o cómo se desarrollarán los nuevos proyectos que demandan estos servicios.
A la fecha, la Contraloría General de la República (CGR) aún no efectúa el trámite de la toma de razón del PRC, acto que establece la legalidad del instrumento de planificación urbana. En agosto pasado, esta institución rechazó este instrumento, efectuando observaciones. Desde la CGR informaron que el documento aún no ha ingresado nuevamente para su análisis.
Las observaciones que se efectuaron tienen relación con aspectos técnicos, como la falta de coherencia entre la ordenanza y los planos en la definición del límite urbano y la red vial estructurante; la necesidad de ajustar las exigencias de estacionamientos y las normas urbanísticas de las zonas propuestas a lo previsto en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones; y diferencias entre los límites de las áreas de protección natural consignadas en los planos y los previstos en los decretos que establecen dichas áreas.
El edil Luis Galdames reconoció que una de las principales urgencias que presenta el sector cordillerano, es la implementación de una infraestructura sanitaria debido al explosivo crecimiento turístico y habitacional que ha experimentado Las Trancas en los últimos años, siendo
La sobrecarga de población flotante, en verano, causa una baja del recurso hídrico, sin embargo, frente a un déficit, el municipio dispone de un vehículo para distribuir agua potable en distintos puntos de la comuna.
Por esta razón, apuntó a direccionar el financiamiento futuro hacia sistema de agua potable y alcantarillado, aunque reconoció el valor del teleférico como solución a la fuerte congestión que ha experimentado, la única vía de acceso al sector.
“Un alcantarillado es necesario para Las Trancas por la afluencia de público que llega a las cabañas que están trabajando no acorde a lo que el turista necesita. Entonces, obviamente que está en primer orden. En invierno, cae tanta nieve y se aglomera tanta gente en la única vía de acceso, entonces, con una segunda vía de acceso, mediante un teleférico, descongestionaría, porque mucha gente sube y espera dos a cuatro horas, ayudaría a evitar accidentes que también ocurren. El municipio hace todos los esfuerzos para mantener las vías limpias, se trabaja día y noche con las máquinas, pero es poco porque la demanda de público es tremenda y cada vez está llegando más gente a vivir, a construir. Pinto ha crecido exponencialmente, no solo Las Trancas”, sostuvo.
No obstante, la autoridad fue enfática en señalar que ambos proyectos no pueden impulsarse de manera paralela, debido a que las necesidades son múltiples y los recursos escasos, por ende, la prioridad debe estar puesta en las condiciones básicas, antes de proyectar un sistema de transporte aéreo.
“No puedo abarcar dos proyectos gigantes y buenos para la comuna, es hacer una falsa expectativa a la gente, cuando se sabe que no hay recursos para todos de una vez. Serían lindas las dos iniciativas juntas, pero demandan mucha plata”, dijo.
Respecto al plan regulador comunal, manifestó su preocupación por la falta de certezas en los plazos de aprobación, ya que de este instrumento depende el avance de la iniciativa sanitaria y otras.
“Es necesario, porque sin eso no podríamos trabajar. También es importante que estamos trabajando en el Pladeco, que estuvo vencido del año 2022-2023. Dentro de eso se está trabajando para ver el norte y las prioridades que vamos a tomar. Partió el Pladeco con la empresa y vamos a tener una línea de reuniones”, comentó.
Necesidad vital
El presidente del Comité de Agua Los Pretiles–Las Trancas, José Muñoz, recalcó que cualquier proyección de progreso para el sector debe estar supeditada a los avances del proyecto de agua potable rural.
“Porque para poder hacer ese tipo de desarrollo primero tiene que estar solucionado o presentar más avances el proyecto del agua potable. Uno quisiera que se acelere más, pero el Secpla ha trabajado bastante, porque se encuentra en etapa de factibilidad. Una vez cumplido esto, ya se pasa al diseño de ingeniería, con la información que entrega el proyecto de factibilidad”, manifestó.
Según el dirigente, una de las principales dificultades que enfrenta la iniciativa es la disponibilidad de fuentes de agua. Actualmente, el sistema cuenta con 15 litros por segundo, mientras que el proyecto requiere entre 40 y 45 litros por segundo para cubrir una proyección de crecimiento a 20 años.
“Los obstáculos que hay son las fuentes de agua. En este momento estamos considerando comprar más derechos de agua porque el proyecto necesita al menos 45 litros por segundo. Cuando tenemos 15 litros por segundo y se necesita el resto. De eso estamos trabajando para poder obtener la diferencia que se necesita. Estamos conversando el tema y estamos viendo la posibilidad de comprar más derechos de agua. Se está trabajando con una proyección a 20 años y para eso se necesitan al menos 40 o 45 litros por segundo”, explicó.
El dirigente dijo que el estudio de factibilidad deberá incorporar un análisis detallado de los puntos de captación y de los afluentes disponibles en el sector, información que actualmente se encuentra en proceso de evaluación.
“Una vez que tengamos el estudio de factibilidad, debería incorporar el estudio de los puntos de agua donde están los afluentes, y eso es lo que se está trabajando ahora”, añadió.
Por su parte, el presidente de la Junta de Vecinos de Las Trancas, Francisco Jara, expresó preocupación por la obsolescencia del sistema actual y por la incertidumbre en torno al alcantarillado.
“Por reuniones que hemos tenido con el Secpla, los caudales están, son comparables y son accesibles y existen, primero que todo. Pero lo que deja la incertidumbre es el sistema de alcantarillado. Esa es la gran interrogante en este momento de si es factible o no. Me imagino que la tecnología avanzará rápido en estos casos también y las empresas propondrán soluciones y habrá un mercado para este tipo de casos”, sostuvo.
Según Jara, antes de la pandemia solo cerca del 30% de las propiedades estaba regularizada, lo que dificulta estimar la demanda real y fiscalizar adecuadamente la actividad turística.
“Primero para la evaluación de la factibilidad, es sumamente importante que se acelere el proceso de regularización de los terrenos. Hace unos años se hizo como una contabilidad más o menos de cuántos terrenos o cuántas cabañas habían regularizado más que terreno y era del orden del 30% en prepandemia. Es muy difícil estimar los volúmenes, estimar las necesidades, si es que están todavía entrampado el tema de la regularización de las cabañas. También el tema de la fiscalización en ese sentido, es mucho más difícil fiscalizar algo que ni siquiera tú tienes registro”, comentó.
El representante vecinal indicó que el proyecto sanitario es una prioridad, pero la congestión y saturación del destino también responde a una urgencia por la falta de planificación que se tiene como destino turístico.
“El teleférico es importante que tenga por lo menos dos o más estaciones para que puedan distribuir el volumen de visitantes y que estas puedan acoger servicios. (…) Ojalá que el proyecto (teleférico) considere la habilitación de estacionamientos a lo largo de Las Trancas y también buses de acercamiento, ya sea de Pinto a Chillán o Los Lleuques hasta ese punto”, añadió




