La emergencia por malos olores que afecta a la intercomuna, llevó a que este viernes fuera presentado un recurso de Protección ante la Corte de Apelaciones de Chillán, por los alcaldes de Chillán y de Chillán Viejo.
El alcalde de Chillán Camilo Benavente, resaltó que “no podemos seguir tolerando esta situación que ha hecho crisis y que ha llevado a reclamos persistentes de parte de nuestros vecinos”.
La autoridad remarcó que “tener ecosistemas limpios es una necesidad y una urgencia. Chillán y Chillán Viejo no pueden seguir sintiendo estos malos olores que persisten”.
El edil sostuvo que “hemos presentado un recurso de protección para que se investiguen las causas de estos malos olores y para que esto pare de una vez por todas”.
El alcalde de Chillán Viejo, Jorge del Pozo, indicó que “nos hemos apersonado en la Corte de Apelaciones de Chillán con un objetivo muy claro, pero muy firme que tiene que ver con respetar la Constitución en su artículo 19, donde dice con claridad que nuestros habitantes de la intercomuna Chillán y Chillán Viejo tienen el derecho a vivir en un ambiente sin contaminación”.
En este sentido, el alcalde de la comuna histórica sostuvo que lamentablemente este es un tema que se viene repitiendo desde hace muchos años y hasta ahora no ha sido posible detenerlo.
En el escrito presentado ante la Corte de Apelaciones se fundamenta que “desde fines de diciembre del año 2025 e inicio del presente, las comunas de Chillán, Chillán Viejo, y sus habitantes se han visto afectados por constantes episodios de malos olores provenientes principalmente de las empresas recurridas en esta acción”.
Esta situación, plantean los ediles, “no constituye un hecho aislado ni una mera discrepancia técnica sobre el cumplimiento de la normativa ambiental. Por el contrario, nos enfrentamos a una vulneración persistente y sistemática que se arrastra desde el año 2018, intensificando en los meses estivales”.
Se expone en el escrito que “si bien han existido denuncias y sanciones administrativas previas, la institucionalidad ambiental ha resultado ser ineficaz e insuficiente para cautelar los derechos fundamentales de los vecinos. La persistencia de las emisiones, a pesar de las multas cursadas, demuestra que la vía administrativa ha perdido su carácter imperativo para las recurrentes, transformando la infracción en un costo de operación”.
De igual forma se plantea que “entre las principales sustancias químicas que se emiten encontramos Gases sulfurados, como el sulfuro de hidrógeno (H₂S), producidos por la degradación anaerobia de materia orgánica, Amoníaco (NH₃), Purines y residuos animales (una mezcla de heces + orina + agua), otros compuestos orgánicos volátiles (COV) que pueden causar olores desagradables. Una planta de aguas servidas o una Chanchería o Plantel Porcino, bien operados no deberían generar olores ofensivos fuera de sus instalaciones, según la normativa sanitaria sectorial”.
Los episodios de malos olores, plantean los alcaldes, se han intensificado, transformándose en emisiones diarias que se sienten de manera permanente en todos los sectores de ambas ciudades principalmente en los horarios de las 19:00 a las 08:00 del día siguiente, obligando a la población a mantener puertas y ventanas cerradas a pesar de las temperaturas extremas que ambas ciudades tienen diariamente.
El recurso de protección interpuesto contra dos empresas de la zona busca favorecer a unas veinte unidades vecinales de Chillán Viejo y de la Capital Regional, donde viven miles de personas afectadas por los problemas ambientales.




