Señor Director:
Hay dos maneras de analizar la política: desde el punto de vista de los “ideales” o doctrinas, como “debería ser”, o como es la realidad. Maquiavelo enseñó que lo sensato y “útil” era verla como es. Nos parece indispensable para tratar de entender lo que está ocurriendo en Venezuela.
La caída de Maduro fue un golpe letal para el Chavismo, no ocurrió como de acuerdo al Derecho Internacional, porque la tiranía usó y abusó del poder con descaro desafiante. Se dirá que el país quedó bajo la tutela de los EE.UU., con lo cual algunos pretenden desacreditar lo obrado, pero se hacen los lesos con la tutela cubana instalada, a tal punto que la guardia del dictador estaba formada cubanos, los cuales hicieron un el ridículo: murieron 32 mientras que en los norteamericanos ni un herido.
El tutelaje no era solo la seguridad, los asesores estaban en todas las instancias y hasta en las notarías. Se llevaban petróleo pagado con estos servicios profesionales que no sirvieron para nada.
El tutelaje norteamericano pagará el petróleo a precio de mercado y destinará los dólares a destinos distintos de la corrupción chavista. No está claro cómo se hará.
Algunos piensan que debió transferirse el poder a los que ganaron la última elección, pero un aparato sostenido por 2.500 generales no se desarma de un día para otro. Se ha iniciado una transición que como en el caso chileno, tomará tiempo. Hubo hasta senadores designados y Pinochet murió en la cama. Maduro se negó a negociar y no quedó más remedio que sacarlo por la fuerza.
Trump descorchó la botella. Lo demás vendrá por añadidura.
Alejandro Witker




