A través de un video, los habitantes de Los Lleuques manifestaron preocupación por la falta de agua del río Renegado, en el sector de “La playita”, que en el pasado alcanzó popularidad como balneario para lugareños y turistas.
Hoy nada queda de esa postal que fue punto de encuentro entre habitantes, lo que encendió las alarmas entre los habitantes, quienes expusieron que el bajo caudal se ha arrastrado desde hace 15 años y que a partir de diciembre de 2025 ya no llega agua.
El presidente de la Junta de Vecinos de Los Lleuques, Jonathan Sáez, lamentó la situación, porque se pierde un espacio recreativo y un atractivo para el turismo local.
“Los vecinos obviamente están molestos o preocupados porque, uno, que es una fuente de entretención donde podía estar, accesible para ellos, un lugar cercano. Segundo afecta netamente a la economía. Mucha gente trabaja el turismo, arrienda cabañas, realiza actividades. No las pueden realizar hoy en día porque la gente ya no llega, porque no hay agua ahí”, manifestó.
El dirigente explicó que la disminución del caudal responde a una combinación de factores climáticos y estructurales. Recordó que tras el terremoto de 2010 se ampliaron fisuras en el cauce del río, lo que favorece la infiltración del agua.
“En 2010 hubo unas fisuras que tenía el río, y el agua se infiltra por esas zonas. Ya, después del terremoto, esas fisuras fueron más grandes. Independientemente de esto, el río Renegado siempre ha abastecido también a canales de regadío. En este caso está el canal Quintana, que tiene una bocatoma en el puente Marchant, y el canal Villalobos, en el sector de Piedras Comadres. ya donde se desvía el agua. Estos canales, de los 35 años que yo llevo viviendo en Los Lleuques han existido, llevan mucho tiempo, donde se desvía el agua”, explicó.
Sáez apuntó también al crecimiento del sector Las Trancas, cuya población ha crecido en los últimos años, carece de un sistema de agua potable.
“Valle de las Trancas no tiene APR, no tiene agua potable. Así que ellos se alimentan de todas las vertientes afluyentes que llegan tanto al Renegado o llegan a otros esteros que llegaban al Renegado. Y al consumir esa agua, esa agua se pierde y no llega a la misma cantidad que llegaba 20 años atrás al río. También hay que considerar el factor climático. Este año sí hubo lluvias, pero hubo poca nieve. Comparamos al año pasado que hubo lluvia y hubo alta cantidad de nieve y el río pudo sobrepasar la temporada de verano el año pasado. El año pasado había agüita, entonces. Después de casi 14 años, el río volvió a tener agua. Este año sí tuvimos un déficit de nieve tremendo, muy poca Así que era por ende entendible que se iba a afectar el río”, sostuvo.
Frente a este escenario, los vecinos esperan que el proyecto de Agua Potable Rural para el sector, hoy en etapa de factibilidad, avance con mayor rapidez, considerando que la falta de un sistema formal no solo afecta a la comunidad, sino también al equilibrio hídrico del río.
“En parte, sí, porque deberíamos tener más fluyentes de agua al río, que aumentaría su caudal. El caudal que dejan de las bocatoma corre, pero en el sector de La Invernada, donde están las fisuras, se filtra el agua. Las fisuras están tapadas con rocas y arena. Bueno el agua que va por esa fisura vuelve a nacer en Los Lleuques, pero en un sector donde no es accesible directamente para las personas, para quienes llegan. Ahí nace el Salto Chico y llega a Las Turbinas”, dijo.
El concejal de Pinto, René Cárdenas, está consciente del estado del río tras fiscalizar en terreno la problemática.
“En Las Trancas ya está a punto de cortarse el río, queda muy poquita agua en El renegado y luego aparece más abajo.Justamente en el sector de La playita ocurre este fenómeno que seguramente influye en aquellas fisuras que se hicieron post terremoto haya menos agua, pero por ejemplo en el sector del Salto Chico todavía tiene agua y Las turbinas también, es decir, se filtra el agua y aparece un poco más abajo. Es evidente que cada vez llueve menos, que hay menos nieve”, reconoció.
En vista de esta realidad, la autoridad comentó que han aprobado junto al municipio en un plan de adaptación y mitigación del cambio climático, que incluye medidas para el uso responsable del agua y sistema de acumulación.
Asimismo, apuntó a la necesidad de regular los sistemas informales de captación en Las Trancas.
“Como municipio de Pinto aprobamos un plan de acción del cambio climático comunal y entre eso se incluyen acciones de uso responsable del agua, de captación de aguas lluvias, de creación de espacios donde se pueda guardar agua y por supuesto también influye mucho lo que dicen algunos vecinos, sobre todo de Los Lleuques y de Recinto, que el tema de las mangueras en Las Trancas obviamente capta mucha agua y es un sistema bastante deficiente, por lo tanto se pierde mucha agua. Es muy necesario el poder tener un sistema oficial regulado de agua potable para Las Trancas, lo cual significaría también una menor pérdida”, dijo.
Cárdenas agregó que, si bien las piscinas son un atractivo turístico, también cumplen un rol clave como puntos de abastecimiento para Bomberos ante incendios, debido a la inexistencia de grifos en el sector. Sin embargo, expuso reparos en torno a la implementación de prados de alto consumo hídrico.
“También debiéramos tomar medidas como por ejemplo el riego en los prados de Las Trancas. Soy partidario de que no debiéramos tener pastos introducidos, los cuales para mantenerse verdes necesitan de muchísima agua. La vegetación normal que hay en cordillera no necesita la cantidad de agua que necesitan los prados, no así las piscinas. Las piscinas creo que es un tema atractivo turístico y además como bomberos nos sirve de acopio y de abastecimiento para los incendios, ya que no contamos con grifos que nos puedan abastecer, son una muy buena alternativa y que nos han ayudado en muchos incendios”, explicó.
Desde la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Ministerio de Obras Públicas informaron que, hasta ahora, no han recibido denuncias formales por eventuales irregularidades en el cauce del río Renegado, lo que limita la posibilidad de iniciar investigaciones administrativas.


