El 13 de enero se conmemora el Día Mundial de la Lucha Contra la Depresión, una fecha instaurada con el objetivo de sensibilizar a la población sobre esta patología de salud mental que afecta a millones de personas, promoviendo la detección temprana, reduciendo el estigma y fomentando el acceso a apoyo profesional.
Una patología cubierta por el Sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES), para personas mayores de 15 años, registrándose, a septiembre de 2025, 1.470 casos en Ñuble. Además, desde el 1 de diciembre de 2025, se incorporó el Problema de Salud GES N°89: ‘Tratamiento hospitalario para personas menores de 15 años con depresión grave refractaria o psicótica con riesgo suicida’, en respuesta al aumento de afectaciones de salud mental en la población infantil y la necesidad de una intervención oportuna.
En ese contexto, la directora del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), Elizabeth Abarca Triviño, relevó que “la depresión no es un signo de debilidad, sino un problema de salud mental que requiere comprensión, acompañamiento y acciones concretas. Este día nos invita a reflexionar, pero también a actuar, reforzando el compromiso de nuestra institución con una atención oportuna, digna y de calidad, a través del trabajo articulado de las y los profesionales de toda la red asistencial”.
Asimismo, la autoridad explicó: “Esta patología cuenta con cobertura GES, independiente del tipo de previsión. En el caso de FONASA, la confirmación diagnóstica, el tratamiento y el seguimiento se realizan en los Centros de Salud de Atención Primaria, los COSAM y los hospitales de la región”.
Por su parte, la psiquiatra y subdirectora (s) de Gestión Asistencial del Servicio de Salud Ñuble, Dra. Claudia Quezada Nitor, explicó que “la depresión no se limita a un estado de tristeza pasajera, sino que es un trastorno de salud mental complejo, que puede presentarse de manera temporal o crónica, con distintos niveles de severidad, y que afecta significativamente la forma en que las personas se sienten, relacionan y disfrutan de la vida. Es importante estar atentos a las señales de alerta que se mantienen por dos o más semanas o interfieren en la vida cotidiana como por ejemplo, la pérdida de interés o el disfrute, alteraciones del sueño, cambios en el apetito o el peso, cansancio persistente, dificultad para concentrarse o tomar decisiones, ya que son signos que no deben ser normalizados. Y si aparecen ideas de muerte, autolesión o suicidio, es fundamental buscar ayuda de inmediato”.
En esa línea, la especialista enfatizó que “es una enfermedad tratable, por lo que hablar del tema y pedir ayuda a tiempo es fundamental. Conversar con personas de confianza o con profesionales de la salud puede marcar la diferencia y, en muchos casos, salvar vidas. En la red pública de salud, especialmente en la Atención Primaria, existen equipos capacitados para escuchar, orientar y entregar un tratamiento integral, que se ajusta a las necesidades de cada persona y que puede incluir apoyo psicológico, intervenciones psicosociales y tratamiento farmacológico cuando es necesario”.
Si se requiere orientación inmediata, existen las líneas de ayuda dispuestas por el Gobierno de Chile, *4141 de Prevención del Suicidio o el fono Salud Responde, 600 360 7777, estrategias impulsadas por el Gobierno y que buscan ser una primera orientación.



