Ediciones escritas en sistema braille de las obras Harry Potter y la piedra filosofal, Como agua para chocolate, El viejo que leía novelas de amor y El túnel, de Ernesto Sábato, forman parte desde esta semana de la Biblioteca Pública N° 526 Gonzalo Rojas Pizarro de Chillán, transformándose en la primera en Ñuble en contar, de esta manera, con libros para personas con discapacidad visual.
Las ediciones se enviaron a la imprenta de la Biblioteca Central para Ciegos, ubicada en Santiago, gracias a recursos del Programa de Mejoramiento Integral (PMI) de Bibliotecas Públicas “Línea colecciones bibliográficas y/o recursos lúdicos y educativos”, convocatoria 2024. Ahora también se encuentran a disposición de todo público en la biblioteca ubicada en el Centro Cultural Casa Gonzalo Rojas, en calle El Roble 1051.
La presentación de estos nuevos libros fue encabezada por el alcalde, Camilo Benavente. Participaron, además, la directora del centro cultural, Laura Daza; Damián Muñoz; y la psicóloga Maite Gatica, ambos con discapacidad visual total, pero conocedores de la lectura braille, quienes hicieron las primeras lecturas de los libros.
“Es algo muy valioso porque, a partir de eso, nos podemos culturizar e ir teniendo conexiones neuronales que nos permitan un desarrollo óptimo. El braille es la lengua nativa de las personas ciegas y es lo que les da identidad. Las personas ciegas, a partir del braille, podemos ir aprendiendo de manera directa diversas cosas y podemos ser más autónomos”, dijo Maite Gatica.
Aunque Damián Muñoz conserva algunos registros de memoria visual, ya que de niño lograba distinguir algunas formas, hoy también padece pérdida total de visión, por lo que quiso conocer de primera mano estos nuevos libros de uso público. “Esto es una maravilla, porque resulta que nos integra, nos incluye a que abramos nuestra mente a través del braille. Hoy es difícil conseguirlos porque está todo o en Concepción o en Santiago”, afirmó.
Desafíos a futuro
La reacción de los primeros usuarios de estos títulos permitió al alcalde Benavente y a la directora Laura Daza trazar líneas con los próximos desafíos asociados.
“Mandamos a pedir un catastro para saber cuántos son los menores de 15 años con incapacidad visual, para invitarlos a conocer estos libros, pero también para barajar la idea de abrir un taller para el aprendizaje de la lectura de braille”, comentó el jefe comunal, quien añadió que “el diseño de este proyecto, por parte del equipo de Casa Gonzalo Rojas, tiene un sentido muy profundo, de poder aportarle a las personas que tienen esta discapacidad”.
En tanto, desde la dirección del Centro Cultural comentaron que la idea de contar con este tipo de material fue uno de los objetivos que se trazaron desde el comienzo de la Biblioteca Pública, en 2023, “y se presentó al Fondo PMI como una idea de vincular a las personas a la lectura, al Centro Cultural, para poder entregar un servicio mejorado, un servicio más amplio a toda la comunidad”, señaló Laura Daza.



