Los altos niveles de desempleo que viene registrando la región en los últimos años confirmaron, nuevamente, este 2025, el escaso dinamismo del mercado laboral. En seis mediciones consecutivas, desde el trimestre móvil febrero-abril (10,0%) hasta julio-septiembre (10,0%), Ñuble anotó dos dígitos de desocupación, posicionándose como la región con la tasa más alta del país.
A partir de agosto-octubre, el desempleo descendió a 9,9%, y en septiembre-noviembre, según informó ayer el INE, alcanzó un 9,2%, lo que representa una disminución de 0,8 puntos respecto a igual trimestre del año pasado.
Más allá de los factores estacionales, como la mayor generación de puestos de trabajo durante primavera y verano; también se ha observado una leve moderación de las tasas de desempleo en comparación con 2024.
Según el INE, en los últimos 12 meses, los ocupados en la región crecieron 4,3%, es decir, se crearon 9.111 empleos netos, una cifra que, si bien es celebrada por autoridades locales, podría haber sido muy superior, según analistas, si la economía mostrase mayores niveles de inversión.
Los sectores donde más creció la ocupación en comparación con igual periodo de 2024, fueron: actividades de salud (25,8%), enseñanza (13,4%) y agricultura (6,2%); mientras que la mayor incidencia negativa se produjo en la industria manufacturera (-8,8%).
Asimismo, siguiendo la tendencia del presente año, en septiembre-noviembre de 2025, la tasa de desocupación femenina alcanzó 11,2%, registrando un alza interanual de 0,7 puntos, mientras que la desocupación masculina se situó en 7,5%, con una disminución de 2,2 puntos.
También ha mostrado una disminución la tasa de ocupación informal, que en septiembre-noviembre de 2025 se ubicó en 31,7%, registrando una caída de 4,1 puntos en doce meses. Este leve mejoramiento también fue valorado por las autoridades locales, quienes atribuyeron dicha baja al impacto de políticas públicas orientadas a promover el empleo formal.



